La familia de la chica está desesperada. “Hay distintas hipótesis, pero nada concreto”, dijeron
Pasaron otras 24 horas de intensa búsqueda, incertidumbre y angustia por Micaela Marcozzi, la adolescente platense de 17 años que ya lleva cuatro días desaparecida. Y mientras toda la Ciudad la busca, los investigadores ampliaron el rastreo de los contactos y las comunicaciones de la chica, para obtener alguna pista certera sobre lo que pudo haberle ocurrido, después de que el martes a las 7.35 se bajó del auto familiar en 7 y 59 para ir a la escuela Universitas y no se la vio más. En ese escenario de desesperación y misterio, la familia de Micaela participó ayer de distintas movidas solidarias que se organizaron para repartir panfletos con la foto y la descripción de la chica desaparecida. “La estamos buscando desesperadamente” y los investigadores “están trabajando mucho y estamos permanentemente en contacto, pero hasta ahora no hay nada concreto”, se lamentó el abogado Osvaldo Marcozzi, padre de la adolescente. ¿Qué pasos están llevando adelante para obtener alguna pista que pueda orientar la investigación? En la DDI local los detectives ampliaron el campo de búsqueda más allá de los contactos más frecuentes de la chica, para verificar si aparece algún dato. Según explicaron, por protocolo habitualmente se chequean primero las comunicaciones que la joven mantuvo con las personas más cercanas, “y después se empieza a abrir la espiral para investigar a los contactos más remotos y ver si aparece algo”, afirmaron. Entre otros elementos, se chequean las llamadas entrantes y salientes al celular que llevaba Micaela, además de sus conversaciones en las redes sociales. “Con esos indicios se van hilvanando distintas hipótesis y desestimando otras, pero por ahora no hay ninguna certeza”, añadieron. POR AHORA, POCAS PISTAS Sobre la cuestión de las comunicaciones, familiares de Micaela contaron que el teléfono que llevaba aparentemente estuvo prendido hasta alrededor las 10 de la mañana del martes, hora en que se apagó. También que se intenta chequear si alguien entró a la cuenta de Facebook de la adolescente y borró algunas fotos. En la movida que organizaron a la mañana en el centro de la Ciudad, en la que repartieron panfletos y difundieron el caso, una prima de Micaela contó que “estaba con lo puesto” y “no se llevó cosas que hubiera querido llevarse”. Por otra parte, los investigadores explicaron que se realizó un visionado -junto a familiares de la chica- de las filmaciones registradas por las cámaras de Centro de Monitoreo Público, pero en esas imágenes no hallaron datos de relevancia. Por las características de la desaparición, en la causa que investiga el fiscal Marcelo Martini, se solicitó a su vez colaboración a peritos y expertos en delitos informáticos que están analizando la computadora personal de la joven en busca de indicios. Asimismo, distintas ONGs se sumaron a la búsqueda, al tiempo que se dio aviso a puestos federales instalados en distintos puntos del país. “DATOS CONTRADICTORIOS” “Rebelde como cualquier adolescente, cariñosa, buena compañera y de un gran corazón”. Con esas palabras Ana Moviglia describió ayer a EL DIA a su hija Micaela. La mujer recordó que el mismo martes, al ver que pasaban las horas sin noticias de la chica, comenzó a preocuparse y desde ese día se dedicó junto a su marido y sus otros cinco hijos a buscarla. Por ahora es todo misterio y confusión en el entorno íntimo. Para no entorpecer las diligencias y averiguaciones, la familia solamente aclaró que “se manejan muchas líneas distintas en la investigación”. “Por ahora ninguna de ellas es certera. Para colmo, muchos datos de los que van surgiendo son contradictorios entre sí”, fue todo lo que pudo precisar la madre de la adolescente. Y en este marco de incertidumbre generalizada, tampoco se sabe cómo fue que la chica desapareció. “Si sospecháramos de algún motivo puntual, con todo gusto se lo diríamos a la DDI”, admitió Ana. “La verdad es que si su desaparición fue forzada o no, y en dónde estuvo en todo este tiempo, lo vamos a saber recién cuando nos volvamos a encontrar”, admitió la mamá de la joven. Más temprano, Osvaldo Marcozzi, padre de la adolescente, explicó que “desde el martes a las 7.30, cuando bajó del auto, no sabemos nada de ella”. “Ella debía ir a la casa de una tía a la salida de la escuela y cuando nos avisaron que no había ido, empezamos a llamarla a su celular y nunca respondió; y al hablar con las autoridades de la escuela, nos dijeron que Micaela nunca entró”, detalló. Micaela es una joven de 1,60 metros de estatura, delgada, cabello lacio hasta el cuello de color negro, con algunos mechones rojos. Cuando desapareció llevaba un teléfono celular pero nadie atiende a los llamados. Estaba vestida con un pantalón de jogging azul, buzo del mismo color con capucha, zapatillas rojas y tenía además su mochila de la escuela. Aquellos que posean datos sobre el paradero de Micaela pueden comunicarse con la familia a los teléfonos 0221-4843477 o 0221-15-4940792.
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