El ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, reconoció hoy que el servicio de trenes en la Argentina "todavía sigue siendo malo" y "es una deuda pendiente", pero aseguró que el Gobierno está trabajando para paliar esas deficiencias.
"Es una deuda pendiente el transporte público", admitió Randazzo en declaraciones radiales, donde el funcionario explicó: "Los subsidios que se utilizan en el sistema ferroviario son el 80 por ciento en salarios y el resto en lo referido a distintos gastos de operatividad con el objetivo de tener un mejor servicio, porque el servicio todavía sigue siendo malo".

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