Rafael Nadal: "Los argentinos entienden de tenis"

Rafael Nadal: "Los argentinos entienden de tenis"
El español, número 2 del ranking, habla de las exhibiciones que jugará en el país
NUEVA YORK.- Un tenista se convierte en estrella no sólo por lo que hace cuando las luces están encendidas, sino por cómo actúa cuando las cámaras no lo registran, cuando están protegidos por la reserva. Rafael Nadal es un embajador de las relaciones públicas. En ello es un calco de Roger Federer. Es, más allá de la autoridad de Novak Djokovic y Andy Murray, el primer favorito para conquistar el Abierto de los Estados Unidos. En un año que ya es de ensueño, llegó a los octavos de final sin perder sets, ni tampoco su saque [hoy, a las 20 de la Argentina, se medirá con el alemán Philipp Kohlschreiber]. Por donde camina el zurdo de Manacor, deja rastros de amabilidad, de buena educación y respeto. Los niños le suplican fotos, autógrafos. Algunos ex tenistas de visita en el torneo, incluso, le piden por favor que se tome fotos con sus bebes. Él acepta, los alza, los besa, siempre con una sonrisa tímida, alejado de la figura de gladiador indomable que luce en los court del mundo. El domingo del fin de semana largo por el Labor Day, con una jornada de asistencia récord para el certamen [38.120 espectadores], pese a la sofocante temperatura, lo encuentra más distendido que en los días de competencia, cuando prácticamente no abandona el vestuario. Tras ensayar en una de las canchas de práctica, aparece, recién bañado y en short, en uno de los jardines de Flushing Meadows. Saluda estrechándoles la mano a cada uno de los enviados argentinos al torneo. Es un detalle que ilustra al ganador de doce Grand Slam, a una leyenda del tenis, que en noviembre visitará la Argentina para participar de tres exhibiciones: el 21 y el 23, en Córdoba y La Rural, frente a David Nalbandian, y el 24, también en Buenos Aires, frente a Djokovic.

"Tengo la ilusión de volver a un país en el que tengo muchos amigos. Un país apasionado por el deporte. Era algo que tenía en mente desde hacía mucho. Ahora es un hecho", expresa Rafa, que, como apuntó el diario El País de España, domina dos estadísticas fundamentales. Ningún jugador del top 5 convierte más puntos de break a favor que él (46%) y ninguno defiende con más acierto los puntos de quiebre que tiene en contra (69%).

-La última vez que estuviste en la Argentina fue en 2005. Tenías 18 años y jugaste el ATP. Fue antes de ganar tu primer Roland Garros. ¿Qué tan distinto estás?

-Desgraciadamente un poco más viejo [sonríe]. Pero igual, igual que siempre. Voy a volver a la Argentina con la ilusión que fui en 2005. Tuve una buena experiencia. De hecho, perdí en los cuartos de final, pero desde allí empecé a despuntar realmente en el tenis. Uno siempre tiene la ilusión de jugar donde se siente querido y donde hay pasión por el deporte que uno practica, y en la Argentina existe, siempre he tenido buena conexión. Los argentinos entienden de tenis y el público es apasionado. Recuerdo lo que se vivió en Mar del Plata [final de Copa Davis], aunque yo no pude estar. Recuerdo lo que se vivió en la final en Sevilla en 2011, que sí tuve la oportunidad de jugar y el público estuvo increíble. Viví uno de los partidos más emocionantes en mi carrera, contra Del Potro, por la combinación de emociones entre públicos.

-Estarás varios días en el país. ¿Planificás hacer turismo?

-No sé si en esta oportunidad tendré la posibilidad de hacer muchas cosas. Al fin y al cabo, el calendario es apretado y necesito parar unos días en casa también. Tengo pendiente con Pico Mónaco una visita para conocer bien y supongo que tendré más opciones cuando el tenis esté acabado, que a día de hoy. Al fin y al cabo, voy a terminar la temporada, visitarlos y tengo unas cosas pendientes de nuestra fundación, tengo exhibiciones en Perú y en Chile también, y después voy a entrenarme para preparar la siguiente temporada.

-A las exhibiciones podés llegar siendo el N° 1. ¿Qué te generaría recuperar esa posición?

-Vaya como uno, dos o tres, vuelvo a un país en el que me siento cercano por el idioma, la gente; en el que me siento cómodo. Si lo hago como número 1, será una gran alegría, querrá decir que habré completado uno de los mejores años de mi carrera. 2013 estará siempre en mi corazón.

-Gaudio, quien te venció en los cuartos de final de aquel ATP de 2005, dijo en 2011 a LA NACION que te vio romper siete raquetas en el vestuario. ¿Fue tan así?

-[Sonríe] Es totalmente falso. No he roto una raqueta en mi vida... No soy de los que se enfadan mucho cuando los partidos se han acabado. Siempre he aceptado bien las derrotas y las victorias con calma, y no soy de perder el control. En mi vida no he roto una raqueta en la pista y no la voy a romper fuera del vestuario cuando todo se ha acabado.

-Estás teniendo una temporada fabulosa, con nueve títulos. En Viña del Mar, cuando reapareciste tras la inactividad, ¿la imaginabas de este modo?

-En Viña del Mar sólo pensaba en poder tener una temporada, ni buena ni mala, sino en poder tenerla. Al día de hoy, la temporada ha sido, es y espero que pueda seguir así hasta el final del año, una de las más emocionantes de toda mi carrera.

-¿Qué le falta a Del Potro para llegar a entrar en el top 5?

-En la pelea con los de arriba, está. ¿Qué ranking tiene? Cinco, seis del mundo. Cuando uno está en esa posición, ya está en la pelea para meterse en cualquier posición del ranking. Lo único que necesitas cuando estás en el seis del mundo es ganar unos cuantos partidos más, como pudo ser la semifinal de Wimbledon, la semifinal de Cincinnati; esos partidos son los que te juegan el ranking. Cuando llegas a esas alturas, te juegas. Cuando llegas a esas alturas, te juegas un mogollón de puntos. Y de llegar a perder es una diferencia de puntos muy grande. No creo que sea más que eso. Juan Martín está preparado para pelear por lo que se proponga, porque tiene tenis para hacerlo..

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