"El oficialismo parece no tomar debida nota del mensaje de la sociedad y persiste en el camino del derroche improductivo, de la falta de planificación, de la mala gestión y la sordera a las demandas de mayor seguridad, calidad educativa y servicios de salud que reclama la población", expresa un documento firmado por la cúpula de la UCR mendocina.
“No entendemos su actitud. Nos parece que Alfredo Cornejo está lejos de ser un estadista”, arremetió el gobernador Pérez en la inauguración de un Centro de Promoción de la Salud en uno de los barrios más pobres del oeste de Godoy Cruz.
Aclaró que la oposición del intendente de ese departamento está lejos de ser constructiva y que lo único que ha logrado es “poner palos en la rueda a la gestión”.
Haciendo alusión al rechazo de la UCR al endeudamiento de 1.700 millones de pesos para 2014, postuló: “Creo que toda la discusión se generó a partir de que le molestó (a Cornejo) que me reuniera con los presidentes del partido (aludiendo a Sergio Pinto, actual presidente de la UCR) para debatir las diferencias del Presupuesto sobre el endeudamiento”, estimó.
La respuesta de la UCR
En un documento firmado por el titular del radicalismo local, Sergio Pinto, el vicepresidente del comité provincia, Marcelino Iglesias y el secretario general del partido a nivel provincial, Andrés Lombardi, se hace énfasis en todos los aspectos negativos de la gestión actual y la anterior, encabezada por el malargüino Celso Jaque.
El calor parece haber afectado al gobernador de la Provincia, pues en los últimos días se ha dedicado a proferir ataques sin miramientos al principal partido de la oposición. Amenaza primero a los empleados públicos con no pagarles el aguinaldo y, luego, a toda la población con entrar en default y dejar de prestar los servicios básicos del Estado.
Lo primero que hay que aclararle a Francisco Paco Pérez es que el que está gobernando es él. Desde hace dos años como gobernador y desde hace seis como principal figura dentro de los ejecutivos justicialistas.
Luego hay que recordarle que, cuando asumió el gobierno de Celso Jaque, se encontró con una Provincia con superavit, con el dinero de aguinaldo y sueldos depositados y con los proveedores de insumos y obra pública al día. Y que en los últimos seis años, la administración de la provincia de Mendoza, gobernada por el justicialismo, tuvo déficit. Y que desde ese entonces no ha pasado ningún año sin que las deudas de la provincia se incrementen. Y que la obra pública languidezca hasta ser casi testimonial.
Pérez también debe reconocer que en el mismo período, el gobierno aumentó como nunca los impuestos que el conjunto de los mendocinos pagamos y que tiende a ahogar al sector productivo.
También hay que recordarle al Señor Gobernador, que hace poco más de dos meses hubo elecciones y que el electorado se expresó contundentemente contra el mediocre gobierno que él encabeza y exigiendo rectificaciones en el rumbo.
El oficialismo parece no tomar debida nota del mensaje de la sociedad y persiste en el camino del derroche improductivo, de la falta de planificación, de la mala gestión y la sordera a las demandas de mayor seguridad, calidad educativa y servicios de salud que reclama la población.
La UCR, como principal partido de oposición, en cambio, tiene una clara misión que emerge del dictado de las urnas: controlar el desmanejo, evitar que se sigan comprometiendo recursos en gastos corrientes, mejorar la calidad del gasto e impedir que los fondos que provienen del esfuerzo del trabajo, se dilapiden por el capricho de los gobernantes actuales, hipotecando el futuro.
Francisco Pérez se proclama a viva voz “soldado de Cristina”. Es bueno recordarle al gobernador que un soldado es un subordinado que acata órdenes, es un obediente y diligente mandadero de los superiores, un mero y sumiso empleado. Y, por si fuera poco, está en el escalafón más bajo de la escala jerárquica.
Proclamarse “soldado de Cristina” es una falta de respeto a los mendocinos, a los que lo votaron y a los que no. Es un agravio a la investidura de los gobernantes de Mendoza. Es una caricatura triste y grotesca de la falta de decisión, precisamente, las que son necesarias cuando se gobierna.
Pérez es muy dócil y manso cuando se trata de acatar órdenes de la Presidenta, aún cuando estas sean inconvenientes a los intereses de la provincia de Mendoza y sus habitantes. Pero es agresivo e iracundo hacia la oposición cuando ésta no sigue sus deseos.
El discurso de la extorsión amenazando con no pagar el aguinaldo o dejando a Mendoza sin servicios, no sirve. Nadie le cree. Tampoco sirve atacar a la oposición, acusándola de atentar contra la gobernabilidad.
Que se quede tranquilo el Señor Gobernador que la UCR garantiza no sólo la gobernabilidad, sino también vela por los intereses de la Provincia.
Sería bueno que en lugar de aumentar los impuestos, contraer créditos carísimos para pagar deuda y amenazar a diestra y siniestra, Francisco Pérez se dedicara un poco más a la gestión. No es aumentando el número de ministerios con los mismos funcionarios que ya fracasaron que va a lograr credibilidad en la sociedad.
Sí en cambio, le reclamamos austeridad en el manejo de los dineros
públicos, prioridad en las asignaciones, ahorro en los gastos improductivos y que le exija al Gobierno Nacional lo que le debe a Mendoza, tanto en recursos económicos como en las siempre prometidas y eternamente postergadas obras públicas. En definitiva, le pedimos que se asuma como estadista y no como subordinado al poder central. Allí sí contará con el apoyo de la UCR en su conjunto.
Pero mientras tanto, guárdese de agredir a nuestros intendentes, legisladores y dirigentes partidarios, pues nada va a lograr con la extorsión y agitando fantasmas. En todo caso, un buen aporte de nuestro partido es mostrarle como nuestros intendentes administran con las cuentas en orden, sin endeudarse para gastos corrientes, atendiendo las demandas de los vecinos y, encima, con superavit.


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