La traba para el acuerdo es que tanto Alfredo Cornejo como Roberto Iglesias esgrimen la conveniencia de que sus nombres se mantengan en la cabeza de una lista de consenso.
En esa instancia se aprobó la integración de candidatos de las fuerzas aliadas (ARI, Socialismo y Unidad Popular) sea cual fuere el destino de la interna partidaria. Esto es que los espacios para los socios políticos están reservados antes de que se confirmen quiénes serán los representantes radicales en las boletas del frente para octubre.
Por ahora, los dos sectores plantados frente a frente en la interna auspician la conformación de una lista de consenso. Comparten que una definición mediante elecciones dejaría tantos heridos en el sector perdedor que le quitaría potencial al ganador para enfrentar al oficialismo justicialista en los comicios generales de octubre.
La traba para el acuerdo es que tanto Cornejo como Iglesias esgrimen la conveniencia de que sus nombres se mantengan en la cabeza de una lista de consenso. El intendente de Godoy Cruz dio una fuerte demostración de poder interno en el congreso del sábado, mientras el ex gobernador esgrime encuestas que lo muestran con más posibilidades que su rival para pelear la general.
“Nosotros vamos a agotar todas los canales de negociación antes de enfrentar la elección interna, pero no podemos aceptar que la condición de un acuerdo sea la abdicación de la candidatura de Cornejo cuando consideramos que el partido tiene todo para ganar”, analizó un allegado al intendente.
Del lado de Iglesias no niegan que Cornejo tiene un fuerte poder interno pero advierten que el ex mandatario es mejor candidato para la ciudadanía en general y que, incluso en la elección interna, la gente común puede darle la victoria. Cualquiera de los dos está dispuesto a cederle al rival los principales espacios en diputados nacionales y varios cargos legislativos si la contraparte cede la candidatura a la gobernación.

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