Una atípica circunstancia política comenzó a tener vigencia ayer en el tradicional “bastión justicialista” caletense ya que el radical Víctor Chamorro, en su condición de presidente del Concejo Deliberante, se encuentra remplazando interinamente al intendente justicialista José Córdoba.
Chamorro dijo que Córdoba comunicó oficialmente al Concejo Deliberante que se ausentaba de la ciudad, por lo que el edil que hace pocas semanas fue electo como titular del cuerpo deliberativo no hizo otra cosa que cruzar la calle 25 de Mayo para sentarse en el sillón más importante de la ciudad.
En diálogo con este medio, dijo que está facultado para tomar las decisiones que considere pertinentes, pero aclaró que todo lo hará de común acuerdo con los responsables de las secretarías comunales.
TODAS NO ERAN ROSAS
Es oportuno señalar que hace ya muchos años que un miembro de la UCR no se hace cargo interinamente del municipio en forma efectiva.
A modo de ejemplo, durante los dos períodos de gestión de Fernando Cotillo toda vez que por línea sucesoria le correspondía a un radical ese mérito, por distintas razones las puertas del principal despacho del Ejecutivo quedaban sugestivamente cerradas con varias vueltas de llave, o bien ese ámbito estaba invadido ex profeso por olores nauseabundos. Y esto es algo que bien recuerdan los otrora ediles correligionarios, Walter Cifuentes y Facundo Prades.
En rigor, la “toma” de mando por parte de Chamorro tampoco estuvo acompañada por una recepción de gala ya que sus allegados comentaron a Diario Patagónico que algunos referentes de Córdoba pusieron inicialmente algunas trabas que finalmente se superaron.
Además, con el nuevo viaje de Córdoba, casualmente su despacho comenzó a ser sometido a trabajos de pintura, por lo cual el edil radical procuró instalarse en medio de escaleras, sillones fuera de su lugar y gran cantidad de papeles de diarios que incluso estaban sobre los escritorios.
Por si eso fuera poco, también por “coincidencia”, en horas del mediodía tuvo que atender a manifestantes del gremio de la construcción (UOCRA) que protestaban por la falta de obras públicas que atribuyen a la no aplicación de la denominada ley de intangibilidad (que fija el destino de los fondos que envía Nación), por imperio del veto que impuso el gobernador Daniel Peralta.
Chamorro tuvo que apelar a su cintura política para canalizar el reclamo y les prometió que se lo haría saber al propio gobernador, al tiempo que aseguró que hoy reanudará sus nuevas funciones interinas, aunque sus colaboradores inmediatos no descartan que pueda encontrarse con otras sorpresas.




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