Las autoridades del estado de Nueva York detectaron en el aire y en el agua de la lluvia diminutas cantidades de radiactividad que provienen de la central nuclear japonesa de Fukushima, confirmó ayer en su web el Departamento de Salud de ese estado, pero aclaró que sus niveles de peligrosidad son drásticamente bajos.
En tanto, la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) se mostró ayer partidaria de que la zona de evacuación en torno a Fukushima se extienda al pueblo de Iitate, situado a 40 kilómetros de la planta, por los altos niveles de radiactividad.
El radio actual de evacuación es de 30 kilómetros.
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