El Movimiento de Trabajadores Desocupados 17 de Julio permanece en asamblea y alerta permanentes a la espera de respuestas del gobierno municipal y provincial luego del compás de espera que recibieron por quince días de la Justicia para que abandonen el terreno que ocupan desde el año pasado a la vera de la Ruta Nacional 16.
El plazo vencerá en esta semana según lo había señalado un mediador que llegó a los terrenos el pasado 23 de abril, en representación, con una orden de desalojo de la jueza de Garantías Norma Rita Nepote de Casalino, que después de numerosas intervenciones de los dirigentes fue prorrogada.
Precisamente, los dirigentes del MTD Vilma Ortiz y Armando Centurión juntamente con el titular del Instituto Provincial de Desarrollo Urbano y Vivienda (Ipduv), Domingo Peppo, frenaron el desalojo previsto con el compromiso de que en dos semanas las autoridades del gobierno provincial, conjuntamente con la intendencia que conduce Alfredo Zamora, comprarían un terreno para brindar una solución definitiva a unas cuarenta familias que se ven afectadas por la intervención para que así voluntariamente desalojen el terreno ocupado y sea reintegrado a su propietario, Alejandro Dellamea.
Indignacion y reclamo
El dirigente Armando Centurión, en diálogo con La Voz del Chaco, se manifestó indignado con las autoridades del Gobierno así como con la Justicia recordardo: "Desde hace más de un año venimos solicitando tierra a la Municipalidad, al gobierno provincial para la ladrillería y también el terreno para la fabricación de nuestras viviendas y no tenemos respuesta, estamos en un grave problema porque no tenemos dónde ir, las familias tienen que trabajar para darle de comer a sus hijos". Tras ello aseveró "la Justicia nos quiere desalojar mientras los gobernantes no brindan garantías ni respuestas a los pobres para poder trabajar dignamente y, tanto la comunidad como quienes pasan por este lugar, nos ven trabajando todo el día en la fabricación de ladrillos porque estamos a la vista de todos".
Mencionó para continuar que "los concejales saben de esta problemática porque la planteamos personalmente como al intendente y al presidente del Instituto de Vivienda, pero seguimos con esta angustia y al parecer las gestiones tampoco se hacen y como pobres nos sentimos perjudicados por querer trabajar y llevar el pan a nuestra casa y ahora tenemos que esperar el desalojo". Se preguntó luego: "¿La jueza le va a dar de comer a nuestros hijos?, trabajando ganamos nuestro pan sin mendigar una tarjeta magnética, ni un pucho de mercaderías, sin embargo muchos gobernantes corruptos no fueron llamados por la ley y si los llamó los absolvió y a nosotros nos persiguen".
Tras lo expuesto todo hace dudar de que las familias se retiren del terreno. Si no hay solución definitiva "nos quedaremos al costado de la ruta y de no obtener respuesta acamparemos en la plaza, frente a la Municipalidad, con todas las familias y niños hasta que haya una solución", adelantó.

Comentá la nota