Javier Pueblas fue condenado por los delitos de homicidio agravado por el vínculo en grado de tentativa y desobediencia. El hecho ocurrió en marzo de 2013 en Balcarce.
Un hombre que desobedeció una orden judicial de restricción de acercamiento e intentó degollar a su mujer en marzo de 2013, fue condenado a 15 años de prisión por el Tribunal Oral en lo Criminal 1. Durante el debate, se confirmó que la hija mayor de la víctima evitó el homicidio al colgarse del agresor durante el ataque.
Si bien Javier Pueblas tenía prohibido acercarse a Verónica Maldonado, esa noche día llegó a la casa que la mujer ocupaba con sus tres hijas de un matrimonio anterior, en la calle 9 entre 16 y avenida Chávez de Balcarce. Tras patear la puerta de entrada, tomó a la mujer por la fuerza e intentó degollarla con un cuchillo, provocándole un corte de diez centímetros de longitud.
Aunque la hija mayor de la víctima se colgó del agresor y evitó que la matara, Pueblas volvió a atacarla, le arrancó un mechón de cabello y le asestó varias puñaladas en la zona torácica mientras estaba tirada en el piso. El arribo de personal policial al lugar permitió detener el ataque y aprehenderlo.
Durante el debate a cargo de los jueces Facundo Gómez Urso, Pablo Viñas y Aldo Carnevale, quedó clara la constante situación de acoso sufrida por Maldonado luego de que decidiera poner fin a la relación con el imputado. La mujer declaró que luego de algunos intentos de reconciliación, tomó la determinación de pedir la exclusión del hogar cuando agredió a su hija de diez años.
En su relato, la mujer confirmó que en todo momento la finalidad de Pueblas fue matarla. “No lo hizo porque no pudo, porque yo no estuve tan débil como para dejar que siguiera clavándome el cuchillo … y los policías llegaron después de la agresión” relató. Tras estar un mes y medio internada, Maldonado se recuperó físicamente, pero explicó que no puede hacer la vida que hacía antes, no puede salir a la calle y que sus hijas “están mal, a la defensiva, se defienden de todo porque tienen miedo”.
En la sentencia a la que tuvo acceso 0223, quedó claro que Pueblas –de 32 años- no presentó patología psíquica productiva, intelectiva o judicativa que le impidieran comprender y discriminar lo lícito de lo ilícito. En la misma se detalla que “tuvo clara conciencia de sí y de situación, las características descriptas son compatibles con el trastorno narcisista de la personalidad con rasgos psicopáticos y paranoides”.
Para los jueces, no concurrieron circunstancias eximentes de la responsabilidad del imputado, pero consideraron varios factores como agravantes: la extensión del daño causado a la mujer y a sus hijas,” quienes al día de hoy sufren las secuelas del cobarde ataque de Pueblas”; la comisión del delito al amparo de la noche, con la víctima totalmente desprotegida y en el mismo domicilio en el que ambos residieran y teniendo en cuenta la presencia de las tres niñas allí.
Los ataques previos y el incumplimiento de una orden de exclusión, hicieron coincidir al fiscal Rodolfo Moure y al Tribunal que el conflicto se enmarca dentro de un contexto de violencia de género. Para el Juez Gómez Urso “Pueblas anunció su ataque homicida momentos antes” de concretarlo, tenía un objetivo criminal al utilizar un arma blanca de esas características y realizó todos los ataques con el único objetivo de matarla.
En fallo unánime, los jueces condenaron a Javier Pueblas a la pena de quince años de prisión por ser autor penalmente responsable de los delitos de homicidio agravado por el vínculo en grado de tentativa en concurso ideal con el delito de desobediencia. Más de veinte meses después del cobarde ataque y gracias a la intervención de una de sus hijas y del personal policial que llegó a su casa, Verónica Maldonado pudo escuchar este miércoles al mediodía el fallo del Tribunal.

Comentá la nota