Puntualmente el intendente sufrió un síndrome coronario agudo por espasmo arterial, por lo cual debió ser intervenido en el Hospital de Clínicas de la UNLaR, y ya se encuentra fuera de peligro. Ahora, Ricardo Quintela deberá permanecer internado por 24 o 48 horas y no podrá trabajar por un lapso de unos 10 días.
Este lunes por la noche, alrededor de la hora 22, se conoció oficialmente que el intendente capitalino Ricardo Quintela había sido internado de urgencia en el Hospital de Clínicas de la UNLaR debido a un agudo dolor en el pecho.
El jefe comunal ingreso por la guardia central donde recibió un comprimido dilatador sublingual, hecho este que produjo que la arteria que entro en trauma fuera cediendo dilatanto el proceso de infarto hasta la justa y oportuna actuación del cuerpo médico, que le realizó un cateterismo tras padecer un “síndrome coronario agudo por espasmo arterial” generado por un posible cuadro de estrés, según precisó el comunicador Miguel Galeano, miembro de su sector político.
Tras la intervención, según se informó, “el intendente deberá permanecer en reposo entre 24 y 48 horas y del mismo modo se estima que deberá como mínimo esperar entre una semana y 10 días para retomar sus actividades cotidianas”.
Con el correr del tiempo, un numeroso grupo de amigos, dirigentes y familiares fueron llegando al hospital donde permanece internado el intendente Quintela; entre ellos el gobernador Beder Herrera que se cruzó de la residencia hasta el hospital en su bicicleta para interiorizarse de la salud del jefe comunal.
También estuvieron presentes la mayoría de las figuras políticas de la provincia.
El informe de su salud fue brindado primero parcialmente por el viceintendente Armando Molina y luego dio el parte definitivo el doctor Alberto Zarate.
Quintela, quien en ningún momento perdió la conciencia, no dejó de dar instrucciones a sus colaboradores para que agradezcan las innumerables muestra de afecto y preocupación.



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