Quintana destacó la evolución que alcanzó la producción de arroz

El ministro de la Producción y Ambiente, doctor Raúl Omar Quintana, dijo que la gran potencialidad de la zona sudeste de la provincia, bordeada por los ríos Paraguay y Bermejo, ha permitido que Lucio V. Mansilla y Villa Escolar, entre otras comunidades rurales, se hayan transformado prácticamente en un “cluster” de arroz.
“Podemos encontrar en esos lugares un crecimiento del cultivo a tal punto que vamos a superar las diez mil hectáreas solamente en esa región que es posible manejar con la mejor tecnología del país y más barata que hay y con superficies disponibles para seguir ampliándola así como con ganaderos formoseños haciendo asociaciones con empresas y productores de Entre Ríos y Corrientes”, informó.

Explicó que los que vienen de esas dos provincias, sobre todo, son muy experimentados en el cultivo del arroz y están considerados como los que mejor conocen los distintos aspectos de la producción arrocera en toda la cadena desde su siembra hasta la industrialización y comercialización del grano.

Hizo notar que mediante la incorporación del arroz en sus campos ganaderos, logran sistematizarlos y hacen una convivencia entre el arroz y la ganadería, para revelar que “ esa asociación está dando muy buenos resultados porque en las mismas superficies de campo de nuestros clásicos ganaderos del este hoy tienen el arroz que les deja una renta por el arrendamiento, la sistematización de sus campos mientras siguen manteniendo su stock ganadero porque logran aumentar la carga”.

Consigna Quintana que esto se logró porque se puso a disposición desde el estado de la necesaria infraestructura básica para el desarrollo.

“Así por ejemplo, se puso la energía eléctrica para producir el bombeo directamente desde el río hacia el campo y eso disminuye en un 30% el costo de producción y permite regar en momentos estratégicos que garantiza la seguridad de los rendimientos”, expresó.

Hizo notar que merced a esa seguridad que ofrece la energía eléctrica puesta en el riego, se logran rendimientos que están por encima de los 6.000 o 7.000 kilogramos por hectárea.

“Esto se consigue con seguridad ahora ya que estamos hablando de cifras que antes solamente se conseguían en lo que se daba en llamar “años buenos”.Hoy, ya no estamos pensando en ellos porque se cuenta con agua y haciendo el manejo como corresponde, los rendimientos están garantizados”, acotó.

Para la siembra de los cultivos clásicos se utiliza material proveniente de Brasil y por otro lado el INTA consiguió variedades propias de la zona mientras se realizan trabajos de investigación y validación entre los gobiernos de Formosa, Chaco y Corrientes con ese organismo dentro de los mismos lotes de los productores donde ya se están validando semillas que van a superar los rendimientos actuales que orillan los 10.000 kilogramos por hectárea.

En la actualidad hay una docena de arroceros en la zona y dos en el norte y se estima que en los próximos años seguirán llegando empresas para dedicarse al arroz aprovechando estas ventajas comparativas y competitivas que tiene en el este formoseño.

Respecto del proceso de comercialización, el ministro fue tajante: “Tenemos la mirada puesta en el río porque es el que nos da el agua y además el flete”.

En los trabajos de consultoría que se realizan para tomar decisiones políticas se han puesto los ojos en el río para que la producción sea llevada hasta el puerto que estará definitivamente operable en agosto y para que desde allí se derive hacia cualquier mercado del mundo que lo demande, aunque se aclaró que en la actualidad el principal comprador sigue siendo Brasil.

Los arroceros locales junto con los de otras provincias integran sus cargas para venderle a Venezuela, a los países del lejano y cercano Oriente y a Chile.

Sobre las posibilidades de que se avance hacia la industrialización arrocera en Formosa, sostuvo que se trata de proyectos que están muy avanzados y sobre los cuales pronto se conocerán novedades.

Hay sin embargo experiencias concretas como las de Miguel Araujo, que cultiva 800, hectáreas y que ya cuenta con molino propio donde se desarrolla todo el proceso secundario desde el secado pasando por el descascarado o pelado, la obtención del arroz cáscara, el pulido y finalmente la obtención del grano entero o partido.

Araujo coloca su producción en bolsas de un kilogramo en los supermercados y comercios del NEA.

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