Fernando Pengsawath, de 22 años, recibió un disparo en el abdomen; en tanto, Lucrecia Yudati, de 33 años, fue baleada en una pierna; ambos están hospitalizados
Uno de los policías heridos por los tres prófugos del triple crimen de General Rodríguez en una ruta cercana a Ranchos, provincia de Buenos Aires, tiene 22 años y se recibió hace un año, mientras que el otro es una agente de 33 años.
El oficial Fernando Pengsawath (22) recibió un disparo en el abdomen, se encuentra grave y está siendo trasladado al Hospital Churruca donde se montó un operativo para recibirlo y darle inmediata atención médica. Las heridas le comprometen el abdomen y el colon.
En tanto, la sargento Angelina Lucrecia Yudati (33), también oriunda de Ranchos, resultó herida en el tobillo, su vida no corre peligro y fue atendida en el hospital Fitz Roy.
De acuerdo a lo informado por la Fiscalía, ambos efectivos trabajaban en el operativo para interceptar vehículos e identificar a las personas que circulaban por la ruta.
Cuando la camioneta Ford Ranger donde se trasladaban los tres prófugos aminoró la velocidad para el control, comenzaron los disparos.
Los hombres se dieron a la fuga en dirección a Chascomús, por lo que la Policía solicitó un operativo cerrojo para su detención.
Los policías estaban por irse del control
Sergio, el esposo de Lucrecia Yudati, contó al canal TN cómo fue el episodio por el que su mujer resultó herida: "Ella está baleada en las dos piernas, se tira y le agarra las dos piernas".
El esposo de Yudati relató que su mujer estuvo consciente en todo momento. "Ella misma me llama a las cuatro menos cuarto, llamó llorando y me dijo: me tiraron un tiro, dos o tres balazos".
Sin embargo Sergio remarcó que su esposa no reconoció a los tres prófugos: "En ningún momento se dio cuenta quienes eran, no dieron tiempo a nada. Ella se tira de cabeza en una zanja, y tenia pasto por todos lados".
Al momento del cruce con la camioneta Ford Ranger en la que se desplazaban los acusados, los efectivos de la policía estaban finalizando su tarea e inclusive ya se habían sacado los chalecos antibalas y habían retirado los conos de la ruta. "Era un control de rutina, que va desde las 12 de la noche hasta las cuatro de la mañana", puntualizó el esposo de Yudati.
El tiroteo se produjo "cuando se retiraban, ya habían dejado todo arriba de la camioneta, los conos, todo. Sólo estaban con los chalecos naranjas", remarcó Sergio y explicó que su esposa escuchó más de diez disparos.
Pese a que el control ya se estaba levantando de la ruta, la detención del vehículo se produjo a raíz de un aviso de otro oficial. "Un compañero del centro [de Ranchos] da aviso en la ruta 20 que una camioneta iba por un rotonda a alta velocidad, al llegar al puesto policial, los efectivos le hicieron señas con la linterna, y cuando paran [los ocupantes] se bajan con las armas", indicó Sergio.
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