Quilmes: sufrir para gozar

Quilmes: sufrir para gozar

En un final cerrado, un robo de Luca Vildoza le terminó dando el triunfo a Quilmes sobre Lanús por 87 a 83. El "tricolor" no supo sostener las veces que sacó una buena diferencia, pero volvió a festejar en casa.

Los brazos largos de Luca Vildoza para robar la última pelota e ir de cara al aro para quedarse con todos los flashes, se llevan la foto del gran triunfo de Quilmes sobre Lanús por 87 a 83 en Once Unidos. Pero antes, hubo un partido, en el que Baxley como siempre fue importante con 22 puntos, y donde la gran figura “tricolor” fue Diego Romero, con 22 y un notable 9 de 10 en dobles, para ser el dueño absoluto de la pintura y decisivo en la victoria local. Las variantes también inclinaron la balanza, porque mientras el equipo de Ramella tuvo opciones de tiro, el “granate” se resumió a lo que podían hacer Griffin (26) y Romano (18). De todas formas, con eso se las ingenió para llevar a un final cerrado y generarle un sufrimiento innecesario para el “cervecero” que dominó a lo largo de los 40 minutos. Fue una tromba Quilmes en el arranque. Se lo llevó por delante a Lanús que no se terminó de acomodar al partido, cuando el local ya le había sacado rápidamente una ventaja de 8 (12-4), con unTayavek Gallizzi indetenible en la pintura y salida rápida tras robar o ganar rebotes en su propio canasto. Algunos desaciertos en ofensiva y tiros bien tomados por la visita, revirtieron la historia y Lanús pasó al frente por 13 a 12, promediando el parcial. En un cuarto de rachas, donde los internos marcaban la diferencia, otra vez un 11-0 del “cervecero”, con Romero ganando y Baxley definiendo de manera brillante, los de Ramella sacaron 10 (23-13) y obligaron al minuto de Guillemo Vecchio, cuando restaban 2’09”. Con un triple de Ruiz, el “granate” cortó 4’ de sequía para descontar, y Quilmes se fue al primer descanso ganando 23 a 18El segundo segmento fue mucho más equilibradoDiego Romero siguió siendo preponderante y parecía que el “tricolor” en cualquier momento se podía cortar. Lo que no tuvo en cuenta, fue que enfrente estaba el máximo anotador de la temporada actual, Nicolás Romano, y el ala pivote se puso al equipo al hombro, para mantenerlo todo el tiempo en partido, achicando la ventaja cada vez que Quilmes buscaba escaparse. Cuando parecía que el cierre de Lanús era mejor y se iba cerca al vestuario, aparecióRubén Wolkowisky con un triple que hizo explotar Once Unidos. Igual, el juego estaba abierto y se fueron con el local arriba por 5: 45-40. El complemento arrancó lento, con ofensivas no tan aceleradas, pero buenas maniobras individuales deQuilmes que terminaba con bandejas de sus perimetrales. Lanús dependía en demasía de lo que podían hacer Romano y Griffin, sus goleadores, pero el local era más desde lo colectivo y tenía apariciones de Baxley y Vildoza que le permitían mantenerse arriba. El ingreso de Romero, nuevamente fue importante, porque si bien Gallizzi estaba rindiendo, el “77”, además de puntos, le aportó juego y fue clave para que la diferencia vuelva a ser de 10: 69-59. Con tranquilidad, sin desesperarse, lo fue llevando para el lado que más le convenía, y llegó al cuarto final con una diferencia nada despreciable de 8: 71-63. El conjunto de Leandro Ramella parecía tener controlado el encuentro, pero no se podía descuidar, porque en base a triples, Lanús tenía remontadas que volvían a meterlo en partido y si llegaban a un final cerrado podía ser para cualquiera. Por eso, el entrenador no quería sorpresas y pidió minuto con 5’ justos en el reloj, para despertar a sus jugadores y pedirle que le den el corte definitivo. Sin embargo, marró un triple al regreso, Lanús no falló y el juego quedó a tres (79-76). En el peor momento del “cervecero” en la noche, apareció, otra vez, Diego Romero, con una volcada y falta para darle aire nuevamente. Pero Griffin estaba decidido a no dejarle la noche en paz y con una “bomba” igualó el juego en 82. Quedaba 1’30” y era dramático. Por eso, la gente se levantó y jugó a ser el sexto hombre para que su equipo se quede con el triunfo. Libre de Clark y una penetración fiel a su estilo de Baxley, le dieron ventaja de 3 (85-82), pero quedaba mucho en el reloj. Field metió un libre y erró otro, lo que le dio la chance al local de encarrilar la victoria, pero Baxley la perdió y la última bola le quedó a Lanús, con 17”8 en el reloj y abajo por dos. Guillermo Vecchio pidió tiempo para elaborar bien la jugada, pero no contó con el ladrón de guante blancoLuca Vildoza, que arrebató la pelota que salió de la banda, se fue de cara al aro y la depositó para sellar el triunfo por 87 a 83, hacer explotar Once Unidos y sumar el tercer éxito al hilo para el conjunto de Ramella, que está cada vez más firme en el cuarto lugar, pero quiere ir por más.

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