El Cervecero venció a Sionista por 85 a 80 con 26 puntos del americano Walter Baxley. El próximo martes, con la serie 2-0, si gana en Once Unidos estará en cuartos de final.
Sionista cambió en el quinteto inicial con Polynice, Aguirre y Cantero en el perímetro, dándole mucho protagonismo al extranjero en ofensiva. De todas maneras, Quilmes comenzó tomando la delantera manteniendo una buena efectividad. Diego Romero estaba realmente fino en ofensiva al igual que Mario Ghersetti (6-12). En ese momento, promediando el parcial, el pivote misionero preocupó a todos porque cayó mal peleando el balón y su rodilla izquierda (en la que tiene la rodillera) le empezó a doler.
Antes de cerrar el cuarto, todo se volvió un gran descontrol con muchas pérdidas y tiros a la carrera ante defensas muy fuertes. El haitiano Polynice se transformó en la gran figura del juego con 5 recuperos y 7 puntos. Quilmes estuvo un poco más de dos minutos sin anotar por una presión defensiva del rival, pero pudo cerrar el primer parcial 12-16. El local tuvo 4 de 16 en cancha.
En el inicio del segundo cuarto, dos triples (Baxley y Piñero) le dieron la máxima luz del juego (14-22). Los locales se acercaron de la mano de Aguirre que anotó 6 puntos seguidos para dejar a su equipo a 2. La presión defensiva al balón le daba respuestas al equipo de Svetliza porque secó al “cervecero” y fue infalible en ataque para pasar al frente a 5 minutos del cierre gracias a un triple de Byro (27-25).
Para el equipo de Svetliza se abrió el aro y pasó de 0-6 en triples durante el primer parcial a 4-5 en el segundo y por eso sacó una diferencia de 7 puntos. Fue un 20-4 demoledor (34-27). Se fueron al descanso largo con el juego abierto, pero Quilmes tenía que mejorar algunos números como las 13 pelotas perdidas y su 2 de 10 de triples.
El equipo de Ramella volvió con un parcial 8-0 para pasar a liderar el match por 3 puntos (36-39). En ese tramo, nuevamente Romero fue fundamental. Repitiendo el panorama del inicio del juego, Eniel Polynice tomó protagonismo y volvía a ser el mejor del conjunto local para emparejar nuevamente el marcador.
Quilmes volvió a fallar en ofensiva y perder balones; lo cuál generó que tomara el control del partido nuevamente Sionista que sacó 6 de ventaja (52-46) con un parcial 14-4 en 4 minutos. En un cierre parejo y peleado, aún sin la aparición rutilante de Baxley, el “tricolor” entró al último cuarto abajo por 3 (59-56).
Era el momento para la aparición del americano “cervecero” y empezó a tomar decisiones, pero como toda la noche, el conjunto marplatense no podía parar a Polynice y encima se sumó la inteligencia de Mikulas para que los de Paraná sigan arriba (64-60).
Una buena ráfaga de Baxley, definitivamente el hombre del momento, le daba esperanzas a Quilmes porque pasó a ganar por 5, ya que en defensa trataba de anular al haitiano. Mario Ghersetti se volvió un bastión en ambos aros y Luca Vildoza había mejorado en la conducción.
En el cierre apareció Juan Pablo Cantero que con 8 puntos consecutivos dejó el partido a 1 punto (77-78). La presión a la salida estaba rindiendo sus frutos y los de Ramella necesitaban ser pacientes si querían llevarse el segundo punto. Baxley fue fundamental y apareció en todo su esplendor mientras Quilmes defendía cada balón con el alma para recuperarlo y luego anotar desde la línea.
Los marplatenses se trajeron un triunfo trabajado y vital porque deja la serie 2-0 a Mar del Plata y demuestra que está vivo para dar pelea en los playoffs de la Liga. El martes puede sellar su clasificación a los cuartos de final en Once Unidos que, seguramente, se vestirá de fiesta.

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