Quilmes, el masoquista que sufre pero gana

Quilmes, el masoquista que sufre pero gana
Partidazo en Once Unidos. Quilmes tuvo malos cierres y debió a acudir a dos tiempos suplementarios para vencer a Gimnasia de Comodoro, 106 a 102. Y sigue firme en la tabla.

Sufriendo como le gusta, batallando como sabe, con un espíritu que nunca se entrega, Quilmes cerró la semana perfecta para comenzar el 2014 de la mejor forma, con dos victorias en casa. En un encuentro para el infarto, y al cabo de dos tiempos suplementarios, el "Cervecero" se impuso al duro Gimnasia de Comodoro Rivadavia 106 a 102 en un colmado Once Unidos. De este modo, al cabo de la octava fecha de la segunda fase de la Liga Nacional, el elenco de Ramella se afirma en el tercer puesto de la tabla de posiciones.

Primer cuarto que comenzó muy parejo, palo a palo en el marcador, pero que con el correr de los minutos Quilmes fue cediendo y errando ante la sólida defensa de Gimnasia, que no lo dejó correr como es de costumbre. El local estuvo perdido en ataque, sin encontrar el tiro externo (0/4). Después de tres minutos iniciales de paridad, donde fueron prestándose el marcador, Gimnasia empezó a estirar su ventaja con un triple del marplatense Diego Cavaco, dulce con su mano (7-9). El elenco de Ramella empezó a tener pérdidas, que la visita, con un rápido De Los Santos cobró con puntos. También Johnson y Clancy dañaron en el juego interno.

Ante la falta de gol, el entrenador local mandó a la cancha al goleador del encuentro ante Lanús, Tayavek Gallizzi por Diego Romero. Pero no hubo mejora. Cavaco de nuevo desde el perímetro (7-14) seguía taladrando la defensa de Quilmes. Sahdi , en la confusión, llegó a dos faltas y Ramella envió a Luca Vildoza a 3´39´´. Pero el joven base también se mostró errático con el aro. Gimnasia finalizó el segmento inicial al frente 18 a 9.

Para el segundo cuarto, Quilmes siguió jugando mal pero logró recuperarse. De la mano de un muy buen ingreso de Maxi Maciel (8 puntos) y la mano de Baxley (10 en todo el parcial), el “Cervecero” batalló ante un Gimnasia que no aflojó su defensa, pero al que le costó mantener su ataque. De entrada, el local logró un parcial de 10-4 para ponerse a tiro (19-22), en los 3´30´´iniciales.

El ingreso de Orlietti en Gimnasia fue una complicación para Gallizzi, y también Byron Johson (5 puntos) mantuvo a los comodorenses cuando el local aceleraba. Un nuevo triple de Cavaco, indetenible para Baxley (23-32) estiraba a nueva la ventaja para Gimnasia. Pero Quilmes no sintió el impacto, y en un minuto y medio alcanzó un parcial de 7-0 que culminó con el primer triple de 10 intentos para el equipo marplatense, logrado a la carrera por Facundo Piñero a 1´05´´del cierre (30-32). El estadio estalló, al igual que los jugadores. El tiro exterior no venía ayudando para nada. Cavaco, con su cuarto triple, dejó a Gimnasia 37-32 al frente para el descanso largo.

Para el tercero, Quilmes con el retorno de Sahdi a la base y de Diego Romero para intentar recuperar el juego interno, donde Gallizzi estuvo complicado en defensa. Con un equipo más liviano, con buena mano, logró reponerse de un inicio de segmento donde Gimnasia mantuvo ventajas (36-45, con otro triple de Cavaco). Pero llegó la levantada para los de Ramella. Con un parcial de 9-0 empató el marcador, a 4´47´´del final del tercer cuarto. Con el corazón habitual de Federico Marín (4 puntos), que levantó al estadio con una gran penetración en la que soltó la pelota con notable efecto.

Quilmes contó con un segundo tramo de cuarto con el faro de Diego Romero, como referencia en el poste bajo, para sacar a Johnson y también comerse a Orlietti. El misionero se lució ante su ex equipo con 14 puntos en todo el parcial, incluido un sorprendente triple. Obligó a que lo lleven a la línea, y fue el líder de la remontada.

Claro que Gimnasia no bajó los brazos. Estuvo con buena mano Schattmann pero tuvo a un bestial Diego Cavaco (7/9 en triples), que con dos bombazos mantuvo a Gimnasia en partido, frenando el ímpetu de Quilmes. El segmento finalizó 62-61 para los marplatenses, proponiendo un final apasionante.

El cuarto final fue tremendo desde la emoción, como anticipo de lo que vendría. Gimnasia daño de entrada con dos bombazos de Cavaco y Scala (62-67). Pero respondió Quilmes con Piñero en el perímetro y con la garra de Gallizzi (Romero en descanso), para recuperar el marcador 68-67.

Quilmes parecía empezar lentamente a quebrar el juego a su favor. “Gorro” de Gallizzi a Johnson, que luego cometió la quinta infracción. Lucidez en la conducción de Fabián Sahdi, 2 puntos desde la línea y fantástica habilitación de punta a punta para Piñero (4 puntos). Así, a 5´11´´ del cierre del juego el “Cervecero” sacó su máxima ventaja en cancha (74-68).

A esto se le sumó la continuidad de la mano de “Faca” Piñero, que con un gran triple (el tercero suyo en la noche) dejó a su equipo 77-71 cuando Gimnasia había descontado tres puntos.

Sahdi, amo y señor, continuó vistiéndose de Riquelme. Para parar la pelota, estirar las posesiones y habilitar a sus compañeros, como a Gallizzi, que fue a la línea pero con poca efectividad en un momento determinante.

Pero en el minuto final, tras dos ataques fallidos de los marplatenses, de la mano de Schattmann y con un triple de De los Santos (78-78), Gimnasia empató el juego. Encima, Quilmes perdió la pelota en ataque, la visita ganó el rebote y tuvo un ataque largo, embarullado, en el que Clancy falló el doble en la llave.

Con 13.6 segundos por jugar y la posesión a su favor, Sahdi jugó a Romero, que falló el doble. Jugada preparada que no salió nada bien, y se fueron al suplementario.

Al tiempo agregado, pese a que se le escapó el triunfo en el cuarto anterior, Quilmes ingresó mejor. Gimnasia, muy cargado de faltas. Un triple de entrada de Sahdi empezó a estirar el juego a favor del “Tricolor”. El base asistió luego a Piñero, y Baxley volvió con otro doble. Parcial de 7-0 para el 85-78.

Pero Gimnasia se repuso con dos defensas y puntos de Orlietti y Clancy (85-82) a 1 ´35 ´´. Clancy continuó dañando en la pintura, Baxley se apresuró en algunas acciones, y Schattmann clavó un triple a 4 segundos del final, para llevar el partido a un segundo suplementario (88-88). Sí. Infartante.

Los segundos cinco minutos suplementarios continuaron en la tónica del sufrimiento. Quilmes perdió por faltas a Piñero, pero para equiparar, Gimnasia perdió a Lionel Schattmann, que con una tontera protestó la cuarta falta cometida y recibió un técnico, para dejar la cancha. En protesta, el banco comodorense también recibió el técnico de Mario Aluz. Una irresponsabilidad de todo Gimnasia, que prácticamente entregó el juego en esas dos acciones antideportivas.

A la línea fue Walter Baxley, con seis lanzamientos consecutivos de los que anotó cinco (96-89). Con 2´51´´en el reloj, y la posesión a su favor, el “Cervecero” sólo tenía que apelar a la inteligencia que no tuvo en los dos cierres anteriores. Posesiones largas, gran doble de Sahdi (100-91), que luego asistió a Baxley para una volcada que parecía sentenciar la historia. Pero increíblemente, Gimnasia logró un parcial de 8-0 que lo dejó a tres puntos con 14.8 segundos (103-100). Baxley desde la línea puso el sello. No hubo más tiempo.

Quilmes celebró en el centro de Once Unidos una victoria de esas que gustan y se disfrutan. Que pese a los tantos errores que hubo, dejan más saldo positivo que negativo. Campañón del "Cervecero", que ilusiona a su gente.

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