El precandidato a vicegobernador de Bonfatti criticó a sus correligionarios Barletta y Boasso. Reivindicó la fórmula conjunta entre radicales y socialistas. Defendió la gestión Binner.
—¿Cuál es la lectura de este quiebre dentro de la UCR con un sector apoyando a un precandidato a gobernador radical, Mario Barletta, y otro —encabezado por usted— acompañando a un socialista como Bonfatti?
—Acá el marco es el Frente Progresista y adentro hay diferentes miradas. Esto no es una cuestión de radicales díscolos como dijo Boasso, somos díscolos a los que especulan o frente que los que decían “nunca Frente Progresista” y ahora son frentistas y si jugamos con estos instrumentos damos una imagen equivocada a la sociedad y una frustración en el uso de estas coaliciones. Acá hay dos sectores en el radicalismo y dos en el socialismo.
—¿Ahora, pasada la interna, el Frente Progresista podrá contener estos sectores o puede desmembrarse?
—No. Hay un compromiso del radicalismo frentista que cree que una coalición debe expresarse a través de programas y coincidencias y no meros acuerdos de repartos de poder, donde uno va de diputado otro de senador pero que no se pone la esencia del acuerdo que nosotros celebramos con el ciudadano el día que acordamos llevar adelante el Frente Progresista.
—¿Este reparto de poder que usted menciona está referido a los candidatos que acompañan a Barletta?
—Hay un radicalismo desde la convicción que no especula y que acompaña a la fórmula que encabeza Bonfatti, que expresa la continuidad del cambio, Binner se expresó claramente en este sentido. Y para consolidar los frentes hay que actuar con generosidad y lo bueno de esta fórmula es que expresa el frentismo, porque es la única que tiene los dos partidos mayoritarios del Frente Progresista, más allá de que respetemos la importancia de la participación de otros partidos. Para que haya Frente Progresista en la fórmula gubernativa tienen que estar el socialismo y el radicalismo, fíjese que si gana una de las fórmulas que están compitiendo (la de Giustiniani) queda afuera el radicalismo y si gana la otra queda afuera el socialismo (la de Barletta) y esta es una de las fortalezas de esta fórmula que integro con Bonfatti y la otra es todo lo que ha venido haciendo la gestión. Yo siento orgullo por todo lo que ha hecho en mi ciudad Binner, Santa Fe fue un paradigma de la falta de políticas y de la improvisación, por eso les decimos a todos los que quieren apoyar al Frente Progresista que no se puede volver atrás, no podemos estar empezando siempre de cero, por eso la confianza que tenemos con Antonio de imponernos en la interna.
—Cuando habló del orgullo por lo hecho en la ciudad de Santa Fe pensé que lo iba a nombrar a su correligionario, el intendente Barletta, pero usted lo nombró al gobernador Binner.
—Creo que Barletta hizo una buena gestión, pero que no hace bien en competir con el gobernador.
—¿Usted en un acto en Santa Fe lo acusó a Barletta de poner “carpas pedorras” para competir con las obras de Binner?
—Fue una frase de un discurso, hay símbolo de la gestión de Binner que tienen que ver con la salud. Hay un mensaje claro de lo que debe ser el progresismo, ya no de consignas sino claramente testimonial y nosotros defendemos la seriedad de la gestión. No podemos disputarle al gobernador un espacio político, más allá de la legitimidad, y después sacarnos la foto juntos. Acá hay que construir un Frente Progresista con ideología y Barletta está con Boasso y nosotros no queremos que la derecha vuelva a Rosario.
—¿Quién es la derecha, Barletta, Boasso o ambos?
—Boasso expresa políticamente a sectores adversos al progresismo y Barletta debería analizar si este acuerdo es meramente electoral o lo define políticamente. Sí aspiro a que la derecha no vuelva más a la ciudad de Rosario.
—Según sus palabras en la UCR está enquistada la derecha y en Santa Fe eso lo expresa Boasso
—Sin lugar a dudas Boasso expresa una cosa muy distinta a lo que nosotros queremos de un partido que Raúl Ricardo Alfonsín reformó y de un partido minoritario y hasta conservador lo transformó en un partido de masas y lo incluyó en la socialdemocracia europea. Un partido político tiene que tener un perfil y una mirada. Yo aspiro a que el gobernador Hermes Binner junto con Ricardo Alfonsín constituyan una alternativa progresista. Claro que, ya lo dijo el gobernador, para ello primero tendrá que ganar esta fórmula (Bonfatti-Henn), porque de esta manera se ratifica una forma de gestión.






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