La empresa de transporte urbano ingresó un nuevo pedido de aumento que alcanzaría el 40 por ciento.
Esta semana, ingresó al Concejo Deliberante de la Capital el pedido de la Cooperativa Riojano´s Limitada solicitando el incremento del boleto del transporte público que incluye la tarifa general y el boleto estudiantil.
El aumento solicitado trepa al 40% porque la empresa quiere cobrarlo 3,50 a partir de octubre, aduciendo incremento en los costos de los insumos y limitaciones impuestas por la Nación con respecto al subsidio al combustible.
Los ediles de la oposición -bederistas y radicales- anticiparon su rechazo a la iniciativa y pretenden impulsar una licitación para que otras empresas se sumen a Riojanos en la prestación del servicio, lo que es rechazado por el Municipio capitalino.
Mientras tanto, el intendente Quintela desvirtuó toda posibilidad del posible arribo de una nueva empresa, un proyecto impulsado desde el sector político del Gobierno provincial vinculado al ministro y frustrado candidato a la Intendencia, Néstor Bosetti. Al respecto, el intendente aseguró que “no van a venir otras empresas, ni el actual ministro, ni los anteriores, ni quienes hablaron del servicio público acercaron nunca una propuesta, pero sí usan recursos de todos los riojanos, como están acostumbrados a utilizarlos, queda claro que será un negocio propio”, disparó.
Como se recordará, el boleto del transporte urbano ya había sufrido un aumento aprobado por el Concejo Deliberante -con el quintelismo a pleno-, luego de una polémica casi interminable, en virtud del deficiente servicio que presta la empresa Riojano’s Limitada.
Opinión – Fernando Viano- Un verdadero delirio
Si uno recurre a los manuales científicos calificados podrá encontrar que hay varias definiciones para la palabra “delirio” que, en principio, deriva del término latino “de-lirare” que significa salir del surco al labrar la tierra. Sin embargo, la palabra ha sufrido una lógica evolución que modificó el significado para pasar a ser la creencia que “se sale” de la norma establecida por el grupo de pertenencia social. En el lenguaje diario, describe entonces una creencia que es falsa, extravagante o derivada de un engaño.
Asimismo, se especifica científicamente que los delirios suceden normalmente en un contexto neurológico, aunque no están vinculados a ninguna enfermedad en particular y se ha encontrado que ocurren en el contexto de muchos estados patológicos (físicos y mentales). Sin embargo, tienen importancia particular en el diagnóstico de las psicosis y, particularmente, en la esquizofrenia, la manía y los episodios del trastorno bipolar.
En resumen, el delirio, o idea delirante, debe cumplir, al menos, tres requisitos: ser una idea firmemente sostenida pero con fundamentos lógicos inadecuados; ser incorregible con la experiencia o con la demostración de su imposibilidad; ser inadecuada para el contexto cultural del sujeto que la sostiene.
Tal parece ser que a esta definición se ajusta también, precisamente, el inagotable e irrisorio -y poco científico- manual de los delirios quintelistas que continúa agregando páginas y páginas a un tomo que parece estar condenado a ser un best-seller pero que, sin embargo, se compra cada vez menos. Y es que el quintelismo se aleja cada vez más de la gente. Se hace evidente esto en cuestiones como la de un nuevo pedido de aumento en el boleto de transporte público de pasajeros, al que pocos dudan que el quintelismo a pleno -como ya ocurrió anteriormente- apoyará. Se hace evidente también en propuestas increíbles y absolutamente distantes de la realidad, como la de pretender crear la policía municipal, a partir de la brillante idea de un ignoto concejal. Y se hace evidente en la distancia que el Municipio capitalino mantiene con sus obligaciones reales y concretas, a las que poco y nada asiste.
Desde el quintelismo se critica con dureza la seguridad en la Provincia. Desde el quintelismo se critica con dureza la salud en la Provincia. Desde el quintelismo se critica con dureza, en definitiva, todas y cada una de las políticas que lleva adelante la Provincia. Sin embargo, nada hay de autocrítica en el sector que encabeza el intendente Quintela, donde parecen haber olvidado algunos conceptos básicos y fundamentales como que el Municipio debe aportar a la seguridad, por ejemplo, garantizando la correcta iluminación; que el Municipio debe aportar a la salud, por ejemplo, realizando el bacheo correspondiente en las calles, con lo cual se evitarían tantos accidentes con consecuencias tan lamentables; que el Municipio debe aportar a las políticas que desarrolla la Provincia haciendo, ni más ni menos, que la parte que le toca, tal como ocurre con el resto de las comunas.
Pero es evidente que el quintelismo prefiere despuntar la fantasía de hacer la revolución que nadie le ha pedido y, lejos de hacerse cargo de la parte que le toca -como por ejemplo realizar exhaustivos controles sobre el tránsito, o solucionar el problema de sus trabajadores PIL-, juega a distraer con cuestiones irrelevantes. Así, se aferra a ideas con fundamentos lógicos inadecuados o ilógicos, para ser más claros; se muestra incorregible e imposibilitado en la experiencia real; y es absolutamente inadecuado para el contexto en el que se constituye. Concusión: un verdadero delirio.

Comentá la nota