El cura de la capilla acusó a los vecinos que reclamaron de “grupo satanista”. El Juzgado comprobó que los ruidos molestos duraban 8 minutos tres veces al día. Son 4 minutos de campanadas seguidos de 4 minutos de música de Vangelis. Para los vecinos el campanario hace "un ruido infernal".
La multa, de 177 pesos, fue por los ruidos molestos que provocan las campanadas y la música del campanario de la capilla. La jueza de Faltas le dijo a El Diario que la multa aplicada fue “por los decibeles y la duración de las campanadas”. Según comprobó el Juzgado, las campanadas y música duran 8 minutos y superan los decibeles permitidos por la ordenanza. Además de la sanción, hay una “advertencia” para que cesen los ruidos molestos, porque en caso contrario le podrían decomisar la campana que emite el sonido.
La intervención del Juzgado de Faltas fue porque un grupo de vecinos presentó la denuncia por los ruidos con los que tienen que convivir a diario.
La sanción fue apelada por el sacerdote a cargo de la capilla. El recurso es analizado por el Juzgado Provincial de Faltas a cargo de Miguel Vagge.
“Grupo satanista”
El cura Alejandro Piszczek, de nacionalidad polaca, atribuyó esta resolución, en diálogo con Noticias Argentinas, a “la maldad, a la ignorancia y a la lucha contra la Iglesia” de un “grupo de funcionarios” municipales.
“Hay más de mil firmas para que dejen en paz a la Iglesia. Y si es necesario, podemos tener 30.000 ó 40.000 firmas. Ellos tienen 10 firmas. Cuestionan que las campanadas tienen 63 decibeles...”, indicó.
“¿Qué quiere este grupo satanista? ¿Qué quiere hacer de esta ciudad? ¿Una aldea de mala muerte, retrasada? Por Dios... Me indigna esta estupidez. Respetémonos, por Dios, algo de civilización”, expresó.
El equipo electrónico que genera las campanadas y la música lo habría traído el cura desde su país natal.
“Ruido infernal”
Uno de los vecinos que firmó la nota es el abogado Román Molín, quien reside sobre la calle Emilio Mitre. Contó que el equipo de sonido fue instalado en el campanario de la Capilla hace un año. “A principios de este año tratamos de hablar con el cura pero nunca nos atendió. Se negó a recibirnos”, dijo en diálogo con El Diario.
Ante la cerrada negativa del sacerdote, un grupo de vecinos presentó la nota en el Juzgado de Faltas. “Hay mucha gente que no la firmó porque no sabía de nuestro reclamo. Nos juntamos los que vivimos acá en la cuadra”, comentó.
Los ruidos molestos duran 8 minutos: son 4 minutos de campanadas seguidos de 4 minutos de música de Vangelis. Todos los días de la semana suena a las 8, 12y 19 horas. “Es un ruido infernal”, afirmó.
“Desde que se aplicó la multa le bajaron un poco el volumen, a los niveles permitidos, pero antes las campanas eran terribles. Los sábados y los domingos a las 8 de la mañana estás obligado a despertarte”.
“Hay personas que tienen problemas oncológicos que viven en el barrio. Hay personas que trabajan y necesitan descansar. Las campanas han modificado el hábito de vida”, aseguró.
Sobre las acusaciones del cura de que son un “grupo satanista”, Molín dijo: “Yo no tengo nada contra la Iglesia. Yo no tengo ningún problema. Soy católico”.
El abogado reveló que el sacerdote juntó firmas con la intención de difamar al grupo que reclama. “Levantó firmas en contra de nosotros. Ha hecho una campaña. Juntó firmas de vecinos de otros barrios. Una cosa es firmar estando al lado y otra firmar cuando estás a dos kilómetros de acá”, afirmó.
A pesar de la sanción impuesta ayer el sonido volvió a estar alto.
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