La titular del área de Vivienda del Ejecutivo municipal brindó detalles del programa ‘Ayuda Urgente’, que fue cuestionado en la última sesión del Honorable Concejo Deliberante. También enumeró las demás líneas de acción en las que trabajan para dar respuesta a la demanda habitacional que existe en Bolívar.
En la última sesión ordinaria del Honorable Concejo Deliberante uno de los temas sobresalientes, y que generó debate entre los bloques, fue el Expediente Nº 6.835/2014 ingresado oportunamente por el Departamento Ejecutivo, Proyecto de Ordenanza convalidando contratos de concesión de uso con beneficiarios del programa “Ayuda urgente”, que salió de comisión e ingresó al recinto para su tratamiento.
Varias fueron las cuestiones que se le objetó al programa en la sesión, y para conocerlo más en detalle LA MAÑANA consultó a la directora de Vivienda, Ariana Lopardo. “El programa ‘Ayuda urgente’ pertenece al Ministerio de Desarrollo Social de Nación y tiene varias líneas de acción. Es un programa destinado a subsanar las distintas vulnerabilidades, no sólo habitacionales, como ocurrió últimamente y fue visible, sino que se trabaja con distintas líneas, dependiendo del tipo de familia”, sostuvo.
“En Bolívar habíamos realizado ayudas urgentes de mobiliario, se realizaron 13 entregas de muebles coordinadas directamente por el Ministerio, aunque no hubo mucha difusión de ello. El Ministerio considera que cuando hay un derecho vulnerado o una situación difícil que no es oportuno mediatizar las ayudas”, añadió.
“En el caso de las Viviendas Roca que construimos en el límite de los barrios Casariego y Solidaridad, el programa fue el mismo, de Ayuda Urgente. Enviamos al Ministerio situaciones de vulnerabilidad habitacional relevadas entre julio y agosto del año pasado con la evaluación de las distintas trabajadoras sociales que tenemos en el municipio de las familias en mayor situación de vulnerabilidad, fuera porque vivían en casillas, ranchos o casas con peligro de derrumbe, y también familias que estaban usurpando lugares que no estaban en condiciones habitacionales y los chicos tenían problemas de salud (ex Hotel Marano).
“Estas últimas ayudas se hicieron por la línea ‘Unidad habitacional transitoria’. El Ministerio construyó estas viviendas entre agosto del año pasado y marzo de este año, como las familias vivían en lugares donde no se podían construir estas otras, se elevó al Concejo Deliberante un contrato de préstamo de los terrenos por un tiempo, y ahí se construyeron las viviendas; e incitamos a las familias a que se inscriban en el RUIPABI para poder participar de los sorteos por una vivienda definitiva, y el día que ello ocurra estas otras viviendas nos seguirán quedando para cubrir los casos de emergencia habitacional”, prosiguió la explicación.
“Estas viviendas las construyó directamente el Ministerio, nosotros no tuvimos más intervención que la de orientarlos dónde estaban los terrenos y algunas otras precisiones mínimas, y se les entregaron directamente a las familias elegidas”, puntualizó Lopardo.
El municipio hace de intermediario…
“Sí, una intermediación mínima. Ellos compraron los materiales en Bolívar pero los buscaron ellos mismos. Lo que hicimos en los terrenos de Casariego fue el tendido de los servicios que estaban cerca de esa manzana pero que no llegaban, esa fue la única competencia municipal. Después cada familia construyó su pilar, pidió su medidor o trasladó el que ya tenía, y todavía hay dos familias que no están habitando porque tenían que comprar piso y las están terminando; pero otros no, se mudaron y las van a ir terminando de a poco en la medida de sus posibilidades.
“Además de esas, el Ministerio construyó otras en la planta urbana: en la calle Palavecino en una vivienda que hacía años que estaba con peligro de derrumbe, en la misma Palavecino más hacia Latino había una señora que vivían en una casilla hacía 48 años y hoy tiene una vivienda digna. Y otra casilla que estaba en Villa Diamante también fue reemplazada.
“Sabemos que tenemos una demanda creciente de respuestas habitacionales y por eso trabajamos con distintas líneas. También trabajamos con viviendas como la de Techo Digno, que le abre la posibilidad a todo el mundo, y trabajamos con las distintas líneas del PROCREAR para abarcar a otra brecha de familias de Bolívar. Todos están en situación de necesidad habitacional, de distintas maneras, porque pagan un alquiler muy caro, porque están en una casilla, y trabajamos con distintas líneas de acción para poder combatir el déficit habitacional por todos los lados.
“Repito, esto no tuvo mucha difusión hasta que llegó al Concejo, pero muchas instituciones con las que trabajamos ya sabían lo que estábamos haciendo, como el caso de la Iglesia, que fue la que nos acercó a una familia que estaba con muchas necesidades habitacionales y le dimos respuesta”, contó.
Consultada si ya han detectado más familias que requieran del programa ‘Ayuda Urgente’, la directora de Vivienda respondió que están en permanente evaluación. “Estamos constantemente en diagnóstico con las distintas trabajadoras sociales que operan en los barrios y trabajamos en equipo desde la Dirección de Bienestar Social. El déficit habitacional y la demanda es creciente todo el tiempo; pero sabemos que estamos en un municipio activo que genera que venga mucha gente a Bolívar en busca de trabajo y oportunidades, y eso acrecienta el problema habitacional que nosotros ya tenemos por ausencia de políticas sostenidas. También tenemos que tener en cuenta la cantidad de gente que viene a vivir y solicita alquileres, que están disparados altísimos, por eso trabajamos con todas las líneas que podemos y que conseguimos en los distintos Ministerios. Queremos solucionar la cuestión de fondo y que esto sea sostenido en el tiempo”, destacó.
“Esto tiende a darle respuesta a todos. Habrá que esperar, ser paciente, algunos se enojarán porque no salen en el primer sorteo; pero queremos demostrarles que en Los Zorzales habrá otras 100 viviendas más a futuro para sortear, queremos que comprendan la problemática y que sepan que estamos trabajando con todo lo que podemos para dar respuesta”, añadió.
En este caso es un contrato de cesión, la vivienda de ‘Ayuda urgente’ no es definitiva para esa familia…
“Exacto, una vez que la familia resuelva su problema de otro modo, esa casa volverá al municipio y será dada a otra familia necesitada”.
También se le pidió a Lopardo un repaso de en qué lugares se está trabajando desde la Dirección de Vivienda. “Nosotros acá manejamos la inscripción y adjudicación de las viviendas de Los Zorzales, en las 26 se está trabajando desde el Instituto de la Vivienda de Provincia para la adjudicación final. Todavía no tenemos una fecha de entrega.
“En las 100 que se van a construir detrás ya está muy próxima la colocación del obrador y el inicio de la obra. En los 74 lotes que van a quedar para PROCREAR en esa misma parcela ya tuvimos una reunión con los vecinos la semana pasada, se solicitó la aprobación de una Ordenanza en el Concejo Deliberante para poder hacer la venta, así que creemos que en el mes próximo va a estar resuelta esa cuestión.
“En las 181 viviendas de PROCREAR en Calfucurá, no tenemos la fecha pero creemos que en unos días más estará el link de acceso directo a Bolívar en la página de PROCREAR, allí van a poder inscribirse todos aquellos interesados en la mitad del total de las viviendas que son las que ya están licitadas. Y cuando esté el 60 por ciento de las viviendas construidas ya se va a hacer el sorteo de un titular y dos suplentes por cada vivienda, quienes van a tener que concurrir al Banco Hipotecario y van a ser evaluados crediticiamente. La segunda empresa está casi definida, así que pronto se comenzará con la segunda etapa.
“Estas viviendas van muy avanzadas, ya hay 23 levantadas, y levantan una cada día y medio, más o menos, a buen ritmo.
“También estamos trabajando con distintos programas de mejoramiento habitacional, de fondos nacionales ya hicimos varios y ahora estamos esperando un segundo desembolso para continuar. Con el mejoramiento municipal estamos trabajando en retomar el cobro de lo que entregamos el año pasado y retomando con las entregas de los mejoramientos puntualmente y con una dinámica más segura.
“En el área de Vivienda, junto con el equipo social estamos trabajando en la construcción del SIC que ya tiene techados tres de los cuatro bloques y pronto se terminará.
“Estamos trabajando también en 50 viviendas por autoconstrucción. Hay 20 familias que ya recibieron la totalidad de los materiales y estamos trabajando en empezar a operativizar el cobro para poder seguir brindando materiales a los demás, hay tres o cuatro familias que están avanzando y el resto tienen alguna situación que se los impide.
“Tenemos el programa Compartir, que son 12 viviendas en Independiente, ahí la Municipalidad lo único que hace es administrar los bienes cuando vienen de la Provincia y la realidad es que los depósitos vienen bastante lentos y espaciados. Los que avanzaron es por otro lado, porque al tener las escrituras de esos terrenos pudieron hacer algo por PROCREAR o con créditos personales, nosotros sólo podíamos avanzar con los servicios”, enumeró la funcionaria.
En lo que hace a la comprensión de la gente para con los tiempos que lleva poder acceder a una vivienda, Lopardo indicó que existe comprensión aunque la demanda es sostenida. “Vamos trabajando de distintas maneras; la gente demanda porque hay respuesta, atendemos a todo el mundo. Tratamos de encaminar a todos en las opciones que podemos darles. Hay ayudas más factibles e inmediatas en el corto plazo y otras que son a más largo plazo”, finalizó.
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