"QUEREMOS SABER DÓNDE ESTÁ LA PLATA, PORQUE NO SE HA HECHO NADA"

"QUEREMOS SABER DÓNDE ESTÁ LA PLATA, PORQUE NO SE HA HECHO NADA"
Así lo expresaron Rubén Castañares y María Recofski, referentes del barrio San Martín de Porres. En este mes de abril deberían tener ya las primeras 12 viviendas en el marco de las muchas veces anunciada relocalización. Sin embargo, no sólo no las tienen, sino que la obra está por demás atrasada ya que ninguna de las casas levantadas está terminada.
Los vecinos, que le solicitaron una audiencia al intendente José Inza para tener la palabra oficial de lo que está sucediendo, fueron muy críticos de la situación. Hablaron de falta de controles, de presuntas irregularidades en el manejo de cooperativas y de mala calidad de construcción.

EL DATO:

La relocalización del barrio San Martín de Porres se hace en el marco del Programa Federal de Integración Socio-Comunitaria. Una primera etapa comprende las 12 viviendas en cuestión, mientras que en una segunda se harían las 20 restantes. En total, son 32 las familias que están esperando que se concreten las promesas.

"Esta nota tendría que haber sido por la entrega de las casas", dijeron al hablar con este diario Rubén Castañares y María Recofski. Sin embargo, la nota es por todo lo contrario: los vecinos del barrio San Martín de Porres siguen esperando por sus viviendas, esas que tantas veces les fueron prometidas. Esperan también dejar de ser parte de los discursos oficiales y que la relocalización sea una realidad.

La relocalización del barrio comenzó el 23 de octubre del año pasado, en las calles 1° de Mayo, Las Flores, 3 y 5.

A cargo de la construcción de la primera etapa de obra -que es de 12 viviendas-, el municipio designó a tres cooperativas: Surlatina, Nuevo Rumbo y Callvú Leovú. Según consta en el contrato, las obras deberían haber estado finalizadas el pasado 20 de abril de este año.

Más allá de estos datos, en esos seis meses sucedieron varias cuestiones que hicieron que los vecinos sigan sin tener sus casas.

Las cooperativas

Al hablar con este diario, Castañares y Recofski indicaron su preocupación por varias cuestiones.

Señalaron en principio el tema de las cooperativas. De Surlatina aseguraron que están trabajando sólo tres personas, cuando por estatuto deberían hacerlo las 16 que la integran.

Pero fueron más allá y comentaron que el titular de la misma es Raúl Etchepare, "pero le cedió la obra a un subcontratista que se llama Alejo López, que a su vez ocupa gente en negro a la que le paga menos de lo que debe pagarle".

De la cooperativa Callvú Leovú, sostuvieron que "es la que armó Nerina Martín (subsecretaria de Coordinación Técnica Administrativa del municipio). De seis meses hasta ahora hicieron 4 filas nada más".

Según comentaron, la funcionaria reunió a la gente, pero luego despidió a sus integrantes y "ocupo a gente que no sabe de construcción. Hay 5 o 6 mujeres trabajando y algunos hombres. No tiene ni siquiera un oficial albañil, son todos peones que armaron los cimientos".

En lo que respecta a Nuevo Rumbo, dijeron que "está parada desde antes de las fiestas de fin de año porque la gente que trabajaba ahí no podía cobrar. Vinieron a hablar con nosotros, a pedirnos ayuda por eso".

Luego, públicamente se supo que hubo problemas con el manejo de los fondos que recibió esa entidad, a cuyo frente está Elías Zárate. "Se robaron 90.000 pesos", aseguraron "y no terminó ninguna casa".

Si bien oficialmente a este diario no llegó comunicación alguna por parte del municipio, en los últimos días se dijo que habrían desvinculado a la cooperativa de la construcción del barrio.

Insólita medida

Por otra parte, comentaron que hace un tiempo vinieron funcionarios de Buenos Aires (de quienes no recordaban su nombre) a controlar la obra, "eran dos hombres y una mujer".

Indicaron que hubo una reunión entre los funcionarios nacionales, los locales y los responsables de las cooperativas. A ese encuentro asistieron también vecinos del barrio con Castañares a la cabeza. Pese a que intentaron impedir que los vecinos estuvieran presentes, de todas maneras participaron "porque si no, nos dejan pegados a nosotros, porque por ahí dicen una cosa y después hacen otra, y quedamos nosotros como mentirosos".

Sobre esto, señalaron que no fue una reunión precisamente tranquila, ya que hubo fuertes intercambios de opiniones respecto a la realidad de la obra.

"Discutieron sobre plata, que les habían pagado 2.000 pesos a cada uno de los 16 integrantes de la cooperativa Callvú y no habían hecho nada. Por eso, les decían que ahora les iban a pagar nada más que 800 pesos. Más de 40.000 pesos gastados y no hicieron nada", advirtieron.

Consignaron que mientras la funcionaria nacional decía que iba todo bien, el propio Castañares fue quien la contradijo. "Cómo puede ser que dijera eso, si va todo re mal, y encima estaba discutiendo con una de las cooperativas porque no había hecho nada. Además, le dije que faltan los 90.000 pesos y que estaba todo parado. De ninguna manera puede informar en Buenos Aires que está todo bien", comentó Castañares.

En ese contexto, esa misma funcionaria insólitamente le comunicó entonces que "si había un faltante de plata -los 90.000 pesos de Zárate, más los 40.000 de Callvú Leovú- en lugar de 12 viviendas van a hacer 10".

Si bien fue eso lo que les dijo, oficialmente no hay comunicación al respecto, por lo que se espera que haya sido solamente un comentario alejado de la realidad.

Falta de controles

En otro tramo de la nota con este diario, Castañares y Recofski también hablaron de la falta de control a nivel municipal.

"No van a revisar nada", dijeron, ni el avance o no de la construcción, como tampoco la calidad de la misma o el cumplimiento o no de las cooperativas.

En este último aspecto, los vecinos señalaron que "Nerina nos dijo que la gente no estaba yendo a trabajar porque lo habían hecho los feriados que hubo, entonces se estaban tomando los días ahora. Pero es mentira, porque ellos para trabajar sacan agua de un periférico, y los periféricos los feriados están cerrados. Además, nosotros vamos todos los días. Nadie nos cuenta lo que pasa, lo vemos".

Además, hicieron hincapié en "la mala calidad de construcción. Pegaron los ladrillos mal y cuando quisieron corregirlo, le pusieron mal los bloques de cerámico colorado. Está todo mal agarrado".

Añadieron que "esto pasa porque no hay control de nada y están haciendo un mamarracho con las casas".

Comentaron asimismo que hace unas semanas estaban en la construcción "y pasó Cedeño (Sergio, secretario General del municipio). Cuando me vio se acercó y me preguntó qué pasaba que la cooperativa que armó Nerina estaba trabajando. Le dije que hacía más de un mes que no estaban trabajando y él no estaba al tanto de nada. Justo pasaron Spitale y Bolpe (subsecretario de Vialidad Rural, Urbana y Talleres y secretario de Obras y Servicios Públicos, respectivamente) y pararon. Cedeño se fue a hablar con ellos y se ve que discutió con Bolpe por ese tema. Por eso, le pedimos una audiencia a Inza, porque si no hay contrato entre ellos, menos debe estar sabiendo el intendente".

"No hay ninguna vivienda terminada"

Respecto de la reunión con el jefe comunal -solicitada hace cerca de un mes-, marcaron que "el intendente siempre dijo que la plata para hacer 12 casas estaba. Por eso queremos saber dónde está la plata, porque no se ha hecho nada. No hay ninguna vivienda terminada. Techaron 2 pero no las terminaron, otras 4 están más avanzadas y después sólo hay algunos cimientos. Hoy (por el viernes, el día en que se hizo esta nota) la gente no trabajó porque no le pagan".

En este marco, subrayaron que "si no está la plata no se puede hacer nada, pero teniéndola, como dijo el intendente, tendrían que haber entregado las 12 viviendas. Por eso, son incapaces".

"Esta nota tendría que haber sido por la entrega de las casas" apuntaron, y luego sostuvieron que "no queremos que quede todo en la nada, ni que nos mientan".

A todo esto, aseguraron que las familias del barrio "están mal porque no se ven avances ni que estén trabajando" y advirtieron por último que "Inza nunca se acercó al barrio. Es hora que dé la cara y nos dé la palabra oficial".

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