"No queremos resignar la agenda de desarrollo"

"No queremos resignar la agenda de desarrollo"
Gustavo Pulti se mostró muy prudente a la hora de analizar la derrota en las elecciones del domingo. Habló de la necesidad de decodificar el mensaje de la ciudadanía y evitó referirse al 2015: “No hay que almorzarse la cena”, dijo
El día después de las elecciones, el intendente se mostró activo. Después de recorrer una obra de asfaltado en la avenida Libertad, se tomó unos minutos para dialogar con El Atlántico, mate de por medio. Con el mismo tono sereno y cauto de la noche del segundo puesto de su lista, Gustavo Pulti analizó el resultado de los comicios como una situación multicausal y desestimó cualquier dramatismo al respecto. Dejó en claro que se trató de una elección de medio término y prefirió no aventurarse a hablar sobre el 2015. Su objetivo, dijo, es no abandonar “la agenda de desarrollo” para Mar del Plata y Batán.

No se caracteriza por declaraciones demasiado eufóricas ni punzantes. Ni cuando la victoria lo acompañó, ni cuando le tocó perder. Esta vez, no sería la excepción. Por eso, prefirió quitarle el tono trágico al revés que sufrió el domingo, que le arrebató seis de sus trece bancas en el Concejo Deliberante. “Hay que lograr una sintonía más inmediata con las problemáticas de todos los días de los vecinos”, comprendió de todos modos.

Con los números claros, trazó un análisis de la elección: “La analizamos como una elección en la que la oposición, a partir del respaldo que tuvo, se ha convertido en la portadora de un mensaje de la gente, que tenemos que saber decodificar en profundidad. Y que le corresponde a todos decodificarla bien. Es una elección legislativa de medio término, que implica diversas lecturas”.

“La primera, y más importante -advirtió-, es que nos exhorta a todos a proceder con responsabilidad, con equilibrio y sabiduría. Por encima de cada uno de nosotros, está Mar del Plata y Batán”.

-¿Cómo será el funcionamiento del Concejo Deliberante a partir de diciembre, cuando Acción Marplatense perderá la mayoría y la presidencia del cuerpo?

-No es una experiencia nueva para nosotros. Ya desde 2007 en adelante, tuvimos un Concejo Deliberante con siete concejales sobre 24, al igual que ahora. Probablemente esta instancia sea diferente porque todos estamos preparándonos para la instancia que se avecina, pero pienso que si hay madurez y equilibrio, vamos a poder manejar las cosas como General Pueyrredon se merece.

-¿El presupuesto será aprobarlo antes de diciembre?

-Es lo que corresponde.

-No es lo que siempre sucede.

-Pero es lo que corresponde.

-¿Cuánto influyó en el resultado local la elección que hizo el FPV, con Martín Insaurralde a la cabeza, tanto en la ciudad como en la provincia?

-Hubo un conjunto de factores que producen un resultado electoral. Hay causas circunstanciales y causas más profundas. Nosotros ganamos la elección legislativa en 2001 y no pudimos en la ejecutiva del 2003, porque no supimos en aquel tiempo hacerle sentir a la gente que estábamos preparados para gobernar. Y hoy siento que estamos preparados -al revés- para afrontar esta situación, para entenderla y trabajarla con responsabilidad. Nuestra agenda de desarrollo para Mar del Plata es lo que no queremos sacrificar. Por encima de nosotros está ese interés: el desarrollo de la ciudad, que es más turismo, más trabajo, más industrias, más equidad, más cultura, más salud, más seguridad.

-Como una de las tantas causas, ¿la elección de Insaurralde tuvo que ver?

-Hizo bastante buena elección Martín.

-De cara al 2015, ¿se puede revertir la tendencia que marcó la elección del domingo?

-Yo pienso que la elección de ayer (por el domingo) tiene un alcance legislativo. Si ustedes se fijan van a encontrar muchos ejemplos en la historia de Mar del Plata y de Argentina, donde las elecciones de medio término son claras en lo que quieren decir en ese momento. No hay que almorzarse la cena, hay que poner orden con el análisis y sobre todo serenidad. Nosotros tampoco hemos sido personas que hayamos tenido un lenguaje eufórico cuando nos tocó atravesar las mejores victorias, y no tenemos una visión trágica de esta derrota. Tenemos una visión y un mensaje claro, hay que ponerlo en su dimensión.

-Una de las lecturas que se ha hecho tras los comicios, con el triunfo de Massa en la provincia y de Baragiola a nivel local, es que la sociedad pide un cambio. ¿Interpreta lo mismo?

-Claramente hay cosas que se están pidiendo que se cambien, es evidente. Hay que ver cuáles y en qué lugar. No son todos los cambios en todos los lugares del mismo modo, pero evidentemente hay cosas que se piden diferentes. Así como hay una agenda que otros gobiernos no supieron resolver nunca y que resolvimos en cinco años y medio, también es cierto que hemos cambiado de carácter estratégico que tienen que ver con el futuro de Mar del Plata, pero que a lo mejor no se pueden percibir desde el cotidiano inmediato de la gente, y esas cosas hay que modificarlas. Hay que lograr una sintonía más inmediata con las problemáticas de todos los días de los vecinos, y no poner todas las energías exclusivamente en ese desarrollo a largo plazo, sin resignarlo. Ahí creo que hay una cosa concreta para trabajar.

La gestión por sobre el slogan

-¿Cuál es la diferencia en el proyecto de ciudad que tiene la lista local de AM y la del FPV -que conduce el embajador en Venezuela Carlos Cheppi- teniendo en cuenta que hay un proyecto nacional que se comparte?

-Hay una diferencia en la estructura política que nos cobija a cada uno, y una diferencia también importante en cómo encaramos las perspectivas de las cosas. Siempre pensé y pienso que a Mar del Plata le va bien cuando le va bien a Argentina, cuando mejora el mercado interno, cuando se defiende el salario de los trabajadores -que es lo que ha pasado en estos años- y también creo que a Mar del Plata no se la gobierna replicando situaciones o slogan, sino con la cabeza puesta acá, gestionando responsablemente la complejidad que tiene una ciudad con la población más grande que nueve provincias.

Comentá la nota