"Queremos obras públicas, no sobras públicas"

Vecinos del barrio Lanusse presentaron una dura denuncia por una obra de características hidráulicas. A partir de constatar los términos de la licitación con los trabajos realizados, indicaron diversos incumplimientos por parte de la empresa adjudicataria.Autor: Nicolás Grande

Durante la última sesión del Concejo Deliberante, vecinos del barrio Lanusse denunciaron incumplimientos en una obra de características hidráulicas pensada para solucionar viejos problemas de anegamientos. Se trata de la licitación Nº 14/2016, denominada “Obra desagües pluviales y obras anexas en barrio Lanusse”. Resultó adjudicada Ingsol S.A, con un presupuesto de 5.088.899 pesos.

Al momento de tomar la palabra, uno de los vecinos dijo a los concejales que “con otros vecinos venimos a exponer y denunciar ante ustedes que no pueden hacer oídos sordos. Hace un tiempo, con el cambio de gobierno, vimos a un valijero y se decía que el ladrón máximo de las obras viales era Lázaro Báez. Nos inundamos reiteradamente y recibimos con alegría las obras que propuso el gobierno de la provincia de Buenos Aires, creíamos que iba a ayudar para no inundarnos más. Creíamos los vecinos que en Luján había gente decente, que las cosas se podían hacer bien y mucha gente, más allá del partidismo político, creyó en un cambio. Creyó también que lo que le mostraba la televisión, eso de que se quedaban con los vueltos en las obras públicas, no era algo que nos iba a suceder a nosotros”, indicó.

El vecino planteó que “creíamos que iba a ser una obra digna para el barrio Lanusse, pero lo que hoy están queriendo terminar trabajando día y noche, incluso cuando llueve y bajo condiciones pésimas, tiene incumplimientos en lo firmado y publicado en el Boletín Oficial de la Municipalidad”.

Enumeró que sobre la calle San Vicente se proyectaba “el levantamiento integral del asfalto negro, la concreción de suelo de cemento de 15 centímetros de espesor más 15 centímetros de hormigón armado, más cuneteo, cordones y bocas de alcantarillas”. Sin embargo, el vecino aseguró contar con videos en los que se ven “máquinas viales trabajando sobre el barro compactando asfalto flexible, no se puede compactar sobre el barro”.

“Otra cosa que denunciamos es la rotura de un caño maestro de alta presión de agua potable. Lo emparcharon como pudieron, quedó perdiendo y le tiraron hormigón encima. Tenemos filmado cómo fluye el agua por este hormigón. No se paró la obra para reparar el caño. Rompieron muchas bocas de agua potable. El responsable es el Estado Municipal. Tenemos un inspector de obras designado por el Municipio que no sabe hacer una O con el vaso, cuando debería ser idóneo y universitario. Es nefasto. No queremos sobras públicas, queremos obras públicas. Estamos hablando de empresas que firmaron una cosa, pero hacen otra, con el consentimiento y el aval de funcionarios públicos. Alguien se quedó con el vuelto, porque no vale lo mismo un bacheo de hormigón negro (lo que se hizo fue seccionar la calle en tres partes, se pusieron caños plásticos cementados), que un suelo de cemento y un hormigón armado, bocas de tormentas y cordón cuneta. Y la obra está lista para ser entregada y ser cobrada”, expresó.

DETALLES

De acuerdo a lo informado por la propia Municipalidad al momento de la apertura de sobres, se proyectaba una obra dividida en tres grupos de trabajo. El primero de ellos centrado en “la construcción de un conducto para dar continuidad a un pluvial existente cuyo origen está en la bocacalle de las calles San Vicente y Alberti con una cañería de diámetro 800 milímetros”. Se explicitaba que “su trazado llega hasta la bocacalle de San Vicente y La Plata y por esta hasta la bocacalle de El Progreso finalizando en la aleta de pavimento de hormigón existente”.

El segundo grupo estaría afectado a “darle continuidad a un pluvial existente cuyo origen está en la bocacalle de la calle San Vicente y Montes Carballo hasta el arroyo Lanusse”. La Municipalidad describía que “a lo largo del trazado del conducto se emplazarán bocas de registros tapadas y sumideros; la cañería será desviada a partir de la última cámara para su desembocadura en el arroyo”. Finalmente, “sobre el arroyo Lanusse existe una alcantarilla con doble caños de cemento de diámetro 1000 milímetros a la que se le agregarán cabezales de hormigón armado y veredas de hormigón sobre ambas márgenes con sus respectivas barandas de protección”. Se incluía para el tramo afectado el levantamiento completo del asfalto existente y su reemplazo por un pavimento de hormigón armado.

Otro de los vecinos que tomó la palabra, dijo que del segundo tramo “no se realizó nada”. “Cuando vimos que se cortó el asfalto al medio, se instaló el tubo cementado y se ‘pisonó’, los vecinos nos preocupamos y nos acercamos a preguntar, nos dijeron que era provisorio para que la gente pudiera circular. Vino otra empresa y comenzó a tapar la calle con el mismo material que habían levantado. Cuando le preguntamos al inspector de obra, nos dijo que lo del hormigón armado se había tirado para atrás. Estamos en condiciones de decir que se están robando parte de la obra”, criticó.

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