La purga se extiende a la educación y los medios turcos

La purga se extiende a la educación y los medios turcos

Hubo 15.200 despidos en el sector docente y se ordenó el cierre de radios y canales acusados de golpistas.

Detenciones, suspensiones, la pena de muerte asomando en el horizonte con aires de venganza. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, avanza aceleradamente en la purga de civiles y militares que vincula con el fallido golpe de Estado, en una imparable caza de brujas que ayer estiró su alcance a miles de funcionarios del sector educativo, sospechosos de pertenecer a una red golpista, así como al cierre de radios y canales vinculados al presunto cabecilla de los sublevados.

Alrededor de 50.000 soldados, policías, jueces, funcionarios públicos y docentes fueron ya arrestados o desplazados desde la intentona golpista, lo que aumentó la tensión en este país de 80 millones de habitantes fronterizo con el caos de la guerra siria y aliado de Occidente contra Estado Islámico (EI).

"Se llevará a cabo un proceso de erradicación de esos virus en todas las administraciones del país", dijo Erdogan sobre la asonada que tuvo en vilo al país durante la larga noche del viernes pasado, y que se saldó con 264 muertos, 173 de ellos civiles.

Los "virus" que mencionó Erdogan son los presuntos seguidores del clérigo Fethullah Gülen, un islamista conservador y ex aliado del presidente, que luego de romper con su socio prefirió buscar la seguridad del exilio en Estados Unidos.

El gobierno dice que Gülen "dirige un Estado paralelo dentro del Estado" y que conspira para derrocarlo. Según Erdogan, el religioso fue la mano negra que manejó los hilos del golpe, en una operación secreta que orquestó a control remoto gracias a miles de seguidores infiltrados en la administración pública.

"Esta organización terrorista paralela no volverá a ser un peón efectivo para ningún país. Los arrancaremos de raíz", afirmó el primer ministro Binali Yildirim.

Poca esperanza les queda de volver a sus puestos a los funcionarios que figuran en la lista negra. Una investigación sumaria enviará además a muchos de ellos a la cárcel y, en caso de restaurarse la pena de muerte, es imprevisible determinar cuántos terminarán sus días en el pelotón de fusilamiento luego de un juicio expeditivo.

Las autoridades retiraron ayer las licencias de radios y canales de televisión consideradas afines a Gülen y anunciaron 15.200 despidos en el Ministerio de Educación, 492 en el Directorio de Asuntos Religiosos, 257 en la oficina del primer ministro y 100 en inteligencia.

Ante esta campaña de tierra arrasada, donde la administración pública se volvió un tembladeral, los aliados occidentales de Turquía, que expresaron su solidaridad con Erdogan después del intento de golpe, advirtieron sobre el rigor de la respuesta. Los gobiernos extranjeros llamaron al Ejecutivo a no perder de vista los valores democráticos, expresados en el respeto constitucional a las libertades, derechos y garantías de los ciudadanos.

El alto comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, Zeid Raad al-Hussein, se refirió a la "grave alarma" generada en el exterior por la suspensión masiva de jueces y fiscales, entre otros funcionarios públicos, y llamó a permitir que observadores independientes visiten a los arrestados.

Y mientras los sospechosos son arreados de a decenas en camiones a las comisarías, cárceles y tribunales de Ankara y Estambul, el objetivo de máxima del gobierno de Erdogan es Gülen, que relojea con inquietud desde el exilio los insistentes pedidos de extradición de Turquía al gobierno norteamericano.

El gobierno de Estados Unidos y su Departamento de Justicia "revisarán "el material" presentado ayer por Turquía para solicitar la extradición de Gülen, señaló el vocero de la Casa Blanca, Josh Earnest, que no quiso calificar la presentación de esos informes como una "solicitud formal" de extradición.

En tanto, Yildirim se preguntó con ironía por qué Washington se pone tan exigente en materia de justicia internacional. "Enviaremos muchas pruebas. Pero me gustaría preguntarles a mis amigos estadounidenses: ¿pidieron tantas pruebas cuando reclamaron a los terroristas después de que las Torres Gemelas fueron derribadas el 11 de septiembre de 2001? ¿Había pruebas cuando reunieron a los sospechosos de Guantánamo", señaló.

El gobierno no tiene "la más mínima duda" sobre quién organizó el golpe, dijo Yildirim, y afirmó que la red de Gülen "se extendió dentro del ejército turco desde 1980".

Prohibición

La razia del gobierno llegó al punto de prohibir a todos los funcionarios que abandonen el país, a ordenar a los trabajadores públicos que interrumpan sus vacaciones y regresen a sus puestos, y a pedir la renuncia de todos los decanos de las facultades turcas, tanto de universidades públicas como privadas.

Las imágenes que mostraron atrocidades contra los soldados golpistas que se estaban rindiendo en los últimos días desataron una gran polémica dentro y fuera de Turquía, sobre todo en las redes sociales.

Buscando visiblemente tranquilizar a la comunidad internacional, Yildirim negó que hubiera un "espíritu de venganza" del gobierno contra los golpistas.

"Una cosa así es inaceptable en el Estado de Derecho -afirmó-. Esta nación saca fuerza del pueblo, no de los tanques", dijo.

85.000

Son los efectivos con los que contará Río de Janeiro para la seguridad de los Juegos Olímpicos, el doble del contingente que fue desplegado en Londres en 2012

Los enemigos de Erdogan

El presidente turco libró batallas en muchos frentes para mantener y consolidar su poder

Los kurdos

Viven en una amplia región que abarca Turquía, Siria, Irán e Irak. Tras el levantamiento armado del Partido de los Trabajadores Kurdos (PKK) en 1984, el gobierno de Erdogan alcanzó un alto el fuego en 2013, pero luego el diálogo se suspendió; grupos kurdos tienen representación parlamentaria

Fethullah Gülen

Este clérigo islámico que vive en EE.UU. es el enemigo "número uno" de Erdogan. Antes aliado del presidente, en los últimos años se produjo un cisma entre ellos por razones que nunca se hicieron públicas. Erdogan culpa a los seguidores de Gülen de estar infiltrados en la policía y la justicia

Estado Islámico

Erdogan tiene una relación ambigua con el califato de EI. Por una parte, Turquía es la vía por la que los jihadistas comercializan su petróleo, y por otro, las fuerza armadas turcas atacaron objetivos de EI varias veces. En respuesta, el grupo islamista realizó ataques en territorio turco

El ejército

Erdogan trabajó junto a Gülen para debilitar el poder de los militares, que en el pasado derrocaron cuatro gobiernos; eso le generó gran descontento en el ejército. Además, el islamismo de Erdogan siempre chocó con los militares, que se consideran los "guardianes" del Estado laico

Redes sociales

Durante el intento de golpe, Erdogan usó Facetime -aplicación de videollamadas- para instar por TV a sus seguidores a salir a las calles; fue un acto sorprendente, ya que el presidente mostró siempre su desdén por las redes sociales; en 2014 prohibió Twitter y YouTube en forma temporal.

Comentá la nota