El sello de la gestión de Pulti es que General Pueyrredon no ha cambiado de dueños. El triunfo de Acción Marplatense en el 2007 se comenzó a vislumbrar cuando el mandato de su antecesor, el entonces radical-k, Daniel Katz, se desmoronaba ante una rebelión de trabajadores en negro del Soip, que conmovió a la ciudad.
Esta es la parábola de este aniversario. El sello de la gestión de Pulti es que General Pueyrredon no ha cambiado de dueños: quienes usufructúan los espacios de playas públicas, nos sólo consolidaron su condición de "okupas" sino que extendieron sus "dominios".
Los contratistas del estado, los de siempre, han florecido en estos años, con un condimento: han dejado "la propina" para distribuir en el "presupuesto participativo".
Así la ciudadanía parece elegir un conjunto de obras cuando en realidad lo que deciden algunas ONG's, más o menos integradas al estado, es todas las obras que quedaran para otra oportunidad, pues jamás se pone a discusión cuanto y quienes deben aportar mas al presupuesto del municipio, que, así, siempre sigue siendo solventado abusivamente por los trabajadores y la clase media. Y es atacado por el ajuste en ciernes.
Una serie de obras y emprendimientos emblemáticas han quedado en las manos de "caballos del comisario": la Terminal nueva y la vieja y otras se concretaron en base a préstamos del BID y del Banco Mundial, que en plena cantinela del "desendeudamiento" no serán gratis para nuestro pueblo. Junto a esto, y para emular a los pulpos del puerto, ha apelado a la mano de obra tercerizada y precaria de trabajadores "cooperativizados" para la realización de numerosas obras en los barrios y se niega a incorporarlos a planta o a, siquiera, mejorar su condiciones laborales y salariales.
Durante su mandato se desvolvieron numerosas e importantes luchas populares: una de ellas abrió por ejemplo, el empadronamiento de familias sin vivienda, congelado hace 2 años en 10.000. Hoy, paralizados los planes de viviendas populares, en un tercio de los anunciados por el Gobierno Nacional, el presupuesto municipal no destina un solo peso a la construcción de casas.
Mientras la especulación inmobiliaria eleva a las nubes el valor de la tierra y la vivienda para uso familiar. Algo se puede decir defensa de Pulti: como ha conformado un gabinete y un círculo de colaboradores en el que confluyen todas las variantes de los partidos y tendencias políticas locales, con la única excepción del FIT, se puede decir que el fracaso de Pulti en solucionar las lacras sociales en la ciudad, es el de todo el arco político que defiende al capitalismo.
Hoy el mandato de Gustavo Pulti está a merced de la crisis política que sacude al país: el futuro de su gobierno no depende de sus logros o fracasos, sino del realineamiento de fuerzas ante la debacle del Gobierno Nacional para el que trabajó y del que se benefició.
No podemos darnos el lujo de volver a gobiernos anti-obreros y antipopulares. El gran desafío es desarrollar una alternativa política desde el campo de los trabajadores, socialista, anti-capitalista que se postule para organizar la ciudad sobre nuevas bases sociales. En eso estamos.
(*) Dirigente del Partido Obrero en el Frente de Izquierda.


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