A tono con la tensa relación del Gobierno bonaerense con los sindicatos de Estatales, Docentes y Médicos, se replican en varios distritos las discusiones paritarias que, como se sabe, se encaran sin englobarse en una negociación para todo el ámbito de la Provincia.
En Lanús, el ejecutivo que comanda Darío Díaz Pérez mantiene una tensa negociación con el sindicato local. Hubo una primera oferta, del 21 por ciento a pagar en dos cuotas, que contemplaba un plus de 300 pesos para todas las categorías. En segunda instancia, Díaz Pérez se “estiró” hasta el 22 por ciento, también en dos cuotas pero sin el plus.
Intransigentes, desde el Sindicato calificaron la oferta como “insuficiente” y detallaron que ambas cuotas deberían pagarse antes de julio y sumar un 25 por ciento.
Un cuadro similar se da en Colón, donde los trabajadores reclaman un incremento de 30% sin lograr torcer la voluntad del intendente Ricardo Casi. Ayer, tras una asamblea realizada en el Corralón Municipal, los trabajadores comunales autoconvocados decidieron pasar a un cuarto intermedio hasta el martes a las 14, para decidir si siguen con la medida de fuerza que ya lleva ocho días.
En Luján, los gremios ya pararon la semana pasada, luego del ofrecimiento de 23% de parte de Oscar Luciani, que en rigor alcanza a un 12% sobre sueldos básicos y otros incrementos a partir de la segunda mitad del año, además de sumas no remunerativas. Esta semana, el Intendente mejoró la oferta a un 14% inicial y subas hasta alcanzar un 26% en fin de año, y se especulaba con un inminente levantamiento de las medidas de fuerza.
Distinta es la situación en Pilar, donde Zúccaro otorgó un 15% que elevó el básico a 2.660 pesos, con el compromiso de efectuar una nueva suba en septiembre. El aumento alcanza a casi 4.000 municipales y al propio intendente y concejales.
El 15% parece ser el “número mágico” en esta negociación. En Presidente Perón, el intendente Aníbal Regueiro, ex empleado municipal, otorgó ese monto y fue aceptado por los trabajadores. No obstante, reconoció que es “insuficiente” y arguyó dificultades económicas en su defensa. “Si yo tengo en mi bolsillo 10 no puedo gastar 12”, afirmó el jefe comunal.
En Coronel Rosales, el Ejecutivo anunció hace una semana un supuesto acuerdo sobre un aumento de 20%, con la posibilidad de que una parte de la planta tenga otro incremento del orden del 15%. Sin embargo, los gremios denuncian que el intendente Starc “desconoció” ese ofrecimiento y van al paro a partir del miércoles y por 48 horas.
El que “rompió el chanchito” fue Néstor Álvarez, de Guaminí, quien cerró un aumento del 27.5% para las categorías más bajas. En promedio, toda la planta municipal tendrá un incremento del 10% a partir de marzo, y un adicional de $100. Se acordó, además, un nuevo aumento a partir de agosto y la incorporación de $75 en los últimos meses del año.
En Tandil, la sangre no llegó al río, luego de que los municipales aceptaran una propuesta de 450 pesos remunerativos para marzo, abril, y mayo, un incremento del 20% al salario básico a partir de junio y una suma de 800 pesos que se pagará por única vez, en dos o tres cuotas entre los meses de septiembre y noviembre.
Lo mismo puede decirse de San Pedro, donde, luego de tres semanas de paros, los trabajadores terminaron aceptando la propuesta de Pablo Guacone, que consiste un incremento de un 15,8 por ciento por el primer semestre, en forma escalonada que sería el siguiente: 5 en enero, 5 en marzo y el 5 en junio. Mientras que el segundo semestre quedaría abierto para discutir a futuro.






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