Puja en el PJ por la Intendencia

La danza de nombres para la candidatura a jefe comunal no cesa. El último en salir al ruedo fue el concejal Eduardo Molteni, aunque sus chances son remotas.

El verano cocina a fuego lento las aspiraciones de varios dirigentes del Partido Justicialista que sueñan con quedarse con la candidatura a intendente para las elecciones de octubre de este año. El descalabro que dejó el paso de Juan Carlos Tierno por la comuna y la derrota en manos del FrePam y el radical Francisco Torroba, es una herida abierta en el oficialismo provincial.

El justicialismo santarroseño no se ha recuperado aún del cimbronazo, después de perder la hegemonía que mantenía en la capital pampeana desde la recuperación de la democracia. Lejos de mostrarse unido para enfrentar el objetivo de recuperar la ciudad, aparece anarquizado y, hasta ahora, cuatro aspirantes se lanzaron a la palestra y un precandidato aparece agazapado, en las gateras.

Durante los meses de verano, difícilmente habrá una definición. Y tampoco se dará hasta que el PJ no resuelva quién será el candidato a gobernador y se dirima la puja entre el actual gobernador, Oscar Mario Jorge, y el senador Carlos Verna. Los dos dirigentes de mayor peso dentro de la línea Plural aún deshojan la margarita. Ambos relojean el escenario nacional, en el cual el gobernador aparece mejor parado, cerca de la presidenta Cristina Fernández, con las acciones en alza, mientras que el ex gobernador quedó en una posición incómoda, a partir de su confluencia con el arco opositor en el Congreso.

Que sea Verna o Jorge el candidato a gobernador, no es una opción indiferente para los aspirantes en Santa Rosa. Si finalmente el ex gobernador busca su segundo período en el Centro Cívico, se abre el juego y crecen las chances de llegar a una confrontación interna, a menos que la candidatura quede anudada a la negociación provincial y los cargos nacionales.

Si Verna es candidato, el nombre que conserva tal vez la imagen más potable para el electorado santarroseño, quedará fuera de la cancha. El ex interventor Gustavo Fernández Mendía, actual ministro de Bienestar Social, lo reemplazaría en la banca del Senado -es el suplente del legislador piquense- y daría un salto en su trayectoria política.

En ese caso, los precandidatos ya lanzados obtendrían aire para la pelea en una interna. Los anotados son varios. El primero que blanqueó su proyecto es el acaudalado bioquímico Luis Larrañaga, con un pasado de funcionario marinista a cuestas y recursos para alimentar sus pretensiones.

La ex diputada y funcionaria marinista, Elsa Labegorra, y el ex funcionario menemista y duhaldista, Rubén “Toto Matzkin”, estarían detrás de la precandidatura del auditor del Sempre. También tendría el apoyo del subsecretario de Asuntos Municipales, Rodolfo “Fito” Calvo, un vernista que mantiene los vínculos aceitados con los jefes comunales del interior.

Uno que quiere su oportunidad para competir por un cargo electivo es el subsecretario de Industria de la provincia, Fabián Bruna. Con la 25, la agrupación que encabeza junto al ex tiernista Rubén Santillán, el presidente del bloque de concejales, está en campaña desde hace casi tres meses.

Sin muchas estridencias, el joven funcionario es un hombre de Jorge que pretende tallar en la disputa y, en todo caso, quedar bien posicionado hacia el futuro. El relativo desconocimiento que tiene el electorado santarroseño de su figura, opera como una ventaja más que como una limitante, en el marco de los recorridos gastados por los vericuetos de la política de otros dirigentes del partido.

El tercero que se sumó a la carrera es el ex diputado provincial Jorge Lezcano. El gremialista venía en baja, los Camioneros y el robledismo lo dejaron afuera de la CGT local. Pero aún retiene la conducción de UPCN, una estructura siempre útil a la hora de remar en una campaña política.

Lezcano realizó un acto de lanzamiento y aseguró que cuenta con el aval del vernismo. Sin embargo, no pudo incluir en la foto a ninguno de los rostros visibles de esa línea en Santa Rosa, ni el diputado Juan Ramón Garay, ni el ex funcionario Sergio Ziliotto -eterno aspirante al municipio que no mide en las encuestas- ni el subsecretario de Trabajo, Marcelo Pedehontaa.

Esta semana se postuló el concejal Eduardo “Cala” Molteni, que alguna vez ya jugó una interna por el mismo cargo. Lo suyo tiene pocas posibilidades, se trata casi de una candidatura virtual. Fue más un gesto para negociar espacios en una futura lista de concejales.

Aún permanecen expectantes otros sectores, como el marinismo residual que intenta capitalizar un repentino y sospechoso fervor kirchnerista y los militantes que aglutina el delegado de PAMI, Heriberto Mediza, aunque, en distinto grado, ambos adolecen de fuerzas como para imponer criterios dentro de la estructura partidaria.

Si a Jorge le permiten buscar una reelección, subirán las acciones de Fernández Mendía. Un hombre del riñón jorgista, a pesar de algunas reticencias a volver a San Martín 50 -donde salvó la ropa como interventor-, tendría el camino casi despejado para convertirse en el candidato.

En ese caso, Bruna declinaría sus ambiciones, aunque seguiría acompañando a Jorge en un lugar importante del Gabinete provincial. Larrañaga y Lezcano tendrían que sentarse a negociar lugares o, caso contrario, arriesgarse a una elección interna con pronóstico desfavorable.

De todos modos, la incertidumbre y las especulaciones persistirán durante estos meses de verano. Correrá aún bastante agua debajo del puente antes de que el PJ resuelva el nombre del candidato que intentará sacarle la espina clavada desde que Francisco Torroba llegó a la intendencia de la ciudad capital.

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