En Quequén la actividad está paralizada por la suspensión de las exportaciones de trigo. En Mar del Plata, un paro de los trabajadores del Somu impide que se carguen los buques contenedores. Los empresarios amenazan con suspender a 12 mil trabajadores. Y el recurso es cada vez menor
El puerto de Quequén es uno de los más pequeños de la Provincia. Ernesto Mansino representa en esta terminal marítima a los productores primarios. También es dirigente de la Federación Agraria local. Se muestra orgulloso por la capacidad operativa que tiene este puerto. No duda en afirmar que "está en excelentes condiciones". "Está para sacar el doble de carga de lo que saca actualmente", añade.
¿Por qué no lo hace? "Hoy está todo paralizado por la falta de exportación de trigo", responde Mansino, es decir "por la intervención del Gobierno". El dirigente recordó que en el primer trimestre de 2009 desde Quequén se exportaron cerca de 600 mil toneladas. Hoy, cuando faltan menos de 15 días para que termine febrero, apenas alcanzaron las 100 mil. Mansino recuerda una imagen que le sirve para graficar la realidad: "Antes veías filas de 10 o 15 buques esperando para cargar. Hoy con suerte vemos uno", agrega.
Los productores son los más perjudicados, pero el efecto que causa esta crisis se extiende a toda la zona. Los trabajadores que se dedican a la estiba, el amarre y a acomodar la carga en los buques cobran por jornada. Si no hay trabajo, no cobran. La onda expansiva también alcanza a todo el sector rural de la zona, según Mansino. "Ya mucha gente se quedó sin trabajo", comenta.
La decisión del Gobierno nacional afecta a todos por igual, pero este puerto bonaerense se ve particularmente perjudicado. Es que el 50% de la carga que exporta Quequén corresponde al trigo. La zona en que está ubicado, Sudeste de la provincia de Buenos Aires, es "el vértice del área triguera de la Provincia". "No tenemos manera de compensarlo, como sí ocurre en otros puertos", indica Mansino.
En Mar del Plata, el principal puerto del país, la situación es distinta, pero no por eso menos conflictiva. Las cámaras empresarias amenazaron la semana pasada con acudir al ministerio de Trabajo de la Nación para presentar un proceso preventivo de crisis, que los autorizaría a suspender a 12 mil trabajadores del sector. La decisión surgió a partir de que el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (Somu) paralizó la carga de buques exportadores hasta que las empresas no acepten regularizar a todos los trabajadores en el Convenio Colectivo de Trabajo. La decisión de los obreros se extendería hasta hoy, cuando vuelvan a reunirse con los empresarios para tratar de acercar posiciones.
Pero las grandes empresas no son las únicas afectadas. Las tradicionales lanchitas amarillas, los pescadores artesanales de Mar del Plata, están reclamando que el gobernador resuelva la delicada situación que atraviesan. Solicitan al gobierno que les permita incrementar el tamaño de sus barcos para incrementar su producción, dado que la falta de recursos hace que cada vez les sea más difícil subsistir en las condiciones actuales.
El gobernador Daniel Scioli, ante el titular de la Sociedad de Patrones Pescadores, utilizó una de sus habituales frases salomónicas: "Me gusta hacerme cargo de los problemas, no poner excusas. No vine a la Gobernación para hacer más de lo mismo, y en especial cuando se trata de mujeres y hombres de mar, que son todo un sentimiento. Esa cultura emprendedora, del trabajo y del esfuerzo". Pasó más de un mes de aquel emotivo discurso y los pescadores artesanales aún no tienen respuestas.
La Provincia destaca las inversiones
Desde la subsecretaría de Actividades Portuarias consideran que los problemas que atraviesan los puertos bonaerenses exceden su injerencia. "La limitación a las exportaciones es una directiva de la secretaría de Comercio Interior. Mientras que lo que ocurre en Mar del Plata con el Somu es un conflicto gremial", indicó Eduardo Niella, director de Planeamiento del área.
Por el contrario, desde la subsecretaría resaltan que el avance de las obras que se realizan en las distintas terminales permite mejorar la situación. "Esto se da a partir de una impronta que le ha dado el gobernador al tema portuario, que es una prioridad de su administración". En ese sentido, el funcionario enumeró "una importante inversión que se está realizando en el puerto de La Plata", al igual que la firma de "convenios vitales" para las empresas cerealeras de Bahía Blanca. También anticipó que está pronta a aprobarse una normativa que otorgará a los puertos un instrumento positivo para favorecer las inversiones.

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