El sindicato que agrupa a los trabajadores de las aceiteras realizan piquetes en varias plantas en reclamo de un pago adicional.
Está previsto que este miércoles continúen las negociaciones en la sede del Ministerio de Trabajo provincial, donde es probable que se alcance un acuerdo definitivo, ya que las diferencias no son sustanciales, según estimaron fuentes de ambos lugares. El gremio empezó reclamando 3.500 pesos y bajó sus pretensiones a 2.500.
Las protestas de los operarios nucleados en el Sindicato Aceitero de San Lorenzo se concentraban en la puerta de las plantas de Molinos Río de la Plata, Dreyfus y Cargill, empresas que a diferencia del resto no estaban dispuestas hasta ayer a la tarde a desembolsar la suma de 2.500 pesos para los contratados. Los piquetes arrancaron antes de Navidad y se levantaron por decisión del sindicato por las fiestas, pero esta semana los trabajadores volvieron a instalar los piquetes frente a las fábricas.
Sin embargo, el conflicto con los trabajadores aceiteros no alteró el tráfico de camiones en la zona, donde –según el informe diario que elabora la Bolsa de Comercio de Rosario– ayer ingresaron 1.507 vehículos de carga, un 27 por ciento más que el lunes.
Pablo Reguera, secretario general del Sindicato Aceitero y principal referente de la CGT en el Cordón Industrial, manifestó que "el conflicto estalló porque algunas empresas se niegan pagarle la gratificación salarial a los contratados".
Un trabajador que cobra el sueldo mínimo –y desarrolla sus tareas de lunes a viernes– se llevó al bolsillo en diciembre unos 6.000 pesos entre sueldo, aguinaldo y gratificación.
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