Puerto Quequén: La desaparición del “Momo” comienza a deshilachar la estructura del Partido FE

Puerto Quequén: La desaparición del “Momo” comienza a deshilachar la estructura del Partido FE

Desde que comenzaron a hacerse públicos los negociados de Arturo Rojas en Puerto Quequén, que incluye crear “súper gerencias” para sus amigos y compañeros de boliches (generoso pago para quienes lo sacaban en andas cuando el funcionario se pasaba de copas), se dijo que su destino estaba atado a la suerte de Gerónimo Venegas.

Desde que comenzaron a hacerse públicos los negociados de Arturo Rojas en Puerto Quequén, que incluye crear “súper gerencias” para sus amigos y compañeros de boliches (generoso pago para quienes lo sacaban en andas cuando el funcionario se pasaba de copas), se dijo que su destino estaba atado a la suerte de Gerónimo Venegas.

Tras el fallecimiento del líder sindical, Rojas tendría las horas contadas al frente del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén. Sin apoyo político y la mala relación que mantiene con el subsecretario de Puertos de la provincia, Héctor Lobbosco, su cabeza pende de un hilo y se lo hicieron saber ante todo el mundillo portuario.

Las notorias ausencias en el Coloquio del Consejo Portuario Argentino en Puerto Quequén dan muestra del escaso consenso que tiene el precandidato a concejal de Cambiemos entre los funcionarios nacionales y provinciales. El ministro de Transporte de la Nación, Guillermo Dietrich; el ministro de Agroindustria de provincia de Buenos Aires, Leonardo Sarquis, y el subsecretario de Agricultura de Nación, Luis María Urriza, fueron algunos de los que pegaron el faltazo.

Frente a todos los funcionarios y empresarios ligados a la actividad portuaria y a los medios de prensa presentes, Rojas recibió un fuerte ultimátum por parte del único influyente que accedió a sacarse una foto con él tras el reto que le dio Lobbosco en su anterior visita a Puerto Quequén, Jorge Metz. Le dio una semana para lograr que el directorio declare de “interés portuario” el plan de obras que tiene previsto de manera conjunta el gobierno nacional y provincial e inversores privados; “y si no me imagino que habrá otro en su lugar”. Una advertencia fuerte y clara.

El malestar que hay alrededor de la gestión de Rojas es difícil de ocultar. Minutos antes de la conferencia de prensa, el subsecretario de Puertos y Vías Navegables de la Nación le pegó una apretada: “Tiene una semana para aprobar, pero no porque lo digo yo, lo dice el ministro Guillermo Dietrich y el presidente ".

Rojas ha perdido total credibilidad e influencia ante los miembros del directorio portuario que ya no toleran los gastos extraordinarios del presidente. De hecho, en una de las últimas reuniones del pleno de directores se le habría solicitado una rendición de cuentas detallada de lo ejecutado en el último período, incluidos los gastos de representación como funcionario.

En los pasillos del CGPQ corre el fuerte rumor de que los privados se niegan a invertir en las obras de profundización a 50 pies en el canal de acceso si Arturo Rojas sigue al frente de la estación portuaria; gastos desmedidos, negocios entre amigos, son algunas de las faltas que encendieron la alarma entre los empresarios que están presionando para apurar su salida. 

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