Si bien el viernes último se acordó una tregua entre los transportistas autoconvocados y autoridades nacionales, previéndose una reunión para el viernes 23 en el Ministerio de Transporte, tras el receso por carnaval, hasta este miércoles al mediodía no se ha retomado la actividad en Puerto Quequén.
Al tiempo que seguían sin transitar camiones por las rutas, sin llegar mercadería para abastecer a las terminales portuarias, sumaban nueve los barcos en rada, a la espera de poder ingresar a puerto para concretar la carga en sus bodegas.
Al igual que lo sucedido durante el fin de semana, una veintena de camiones permanecieron estacionados a la vera de la rotonda de acceso a Quequén ubicada en la intersección de la Ruta 227 y la Avenida de Circunvalación, sin que se obstaculizara el tránsito.
Se aguardaba que la actividad retomara este miércoles, con el arribo de camiones con carga a Puerto Quequén. Pero esto no sucedió, al menos hasta las primeras horas de la tarde de esta jornada, en la que continuaron llevándose a cabo reuniones, en ámbitos portuarios, con representantes de los transportistas autoconvocados.
No son las asociaciones de transportistas legalmente constituidas las que lanzaron esta medida de protesta, ya que éstas participaron de un encuentro multisectorial llevado a cabo en dependencias del Ministerio de Transporte de la Nación, con la participación del Ministerio de Agroindustria y cámaras empresarias de la producción y el acopio, en el que por consenso se estableció un incremento del 12 por ciento en la tarifa de referencia para el transporte de cargas.
Son transportistas autoconvocados, inorgánicos, los que lanzaron la medida de protesta iniciada el martes de la semana pasada y que, aparentemente, según lo acordado el viernes, iba a quedar sin efecto desde entonces, cuando comenzaba una tregua en las negociaciones hasta la reunión a llevarse a cabo el viernes 23 en la Capital Federal.
No obstante, en la práctica no se restableció el transporte de cargas, no porque sean detenidos los camiones en los accesos portuarias, sino porque directamente no parte desde sus lugares de origen. En Necochea no se produjeron incidentes durante el transcurso de esta protesta, ni siquiera cuando se montó un fuerte dispositivo de seguridad, con la presencia de integrantes de diversas fuerzas, dispuestos a desalojar a los camioneros de las rutas si era necesario.
Autoridades portuarias habían presentado una denuncia penal, teniendo en cuenta que a su criterio se estaba cometiendo un delito federal, como es el de no permitir el tránsito en las rutas. Pero en otros lugares se produjeron algunos incidentes protagonizados por transportistas, por haber abierto boquillas de camiones y esparcir la carga por el pavimento.
También se difundieron audios a través de los cuales se persuadía, no con demasiada sutileza, a transportistas para que no partieran con sus cargas hacia los puertos de destino. La excepción ha sido Bahía Blanca, donde la operatoria nunca se detuvo, debido a que en esta estación marítima poco tiempo atrás se llegó a un acuerdo entre todos los sectores, incluyendo el transporte de cargas, para no perjudicar la operatoria.
Gerentes de terminales locales revelaron que en sus playas de estacionamiento cuentan con más de 50 camiones cargados. Sin embargo, no se dirigieron a puerto para descargar. La continuidad de la medida de fuerza comenzó a generar inquietud, no sólo entre las autoridades portuarias y sectores de la cadena agroexportadora, sino también entre responsables de los diversos gremios cuyos trabajadores cumplen tareas vinculadas con estaciones marítimas, tales como estibadores, recibidores de granos y otras ramas, que ven interrumpidas sus labores y deprimir sus ingresos.
La preocupación de las autoridades nacionales se basa en la afectación al comercio exterior que genera este tipo de medidas de fuerza, viéndose impedido el ingreso de divisas al país. En tanto, la inquietud de los armadores se origina en los costos que deben afrontarse en virtud de la estadía de buques en rada, cuyos valores suman miles de dólares.
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