Profundizan su alianza por la sustentabilidad en Puerto Madryn, seis mil kilos de tapas recuperadas se transformarán en las medallas de la competencia.
En una ciudad emblemática de la Argentina por su biodiversidad y su compromiso con la conservación, el deporte vuelve a convertirse en una oportunidad para impulsar acciones concretas en favor del ambiente.
Coca-Cola Andina Argentina vuelve a acompañar a Vuelta Ballenas, una competencia con la que mantiene un vínculo de larga trayectoria, y por segundo año consecutivo profundiza una alianza de sustentabilidad que une deporte, comunidad y economía circular.
En esta edición, 6.000 kilos de tapas plásticas recuperadas serán donadas y transformadas en las medallas que recibirán los participantes al cruzar la meta. La iniciativa da continuidad al trabajo realizado en 2025, cuando 3.500 kilos de plástico recuperado se convirtieron en las medallas de más de 1.000 ciclistas. Este año, la propuesta da un nuevo paso y las medallas incorporarán además un nuevo diseño y mejoras en su calidad.
“Para Coca-Cola Andina, volver a acompañar Vuelta Ballenas es una oportunidad para seguir construyendo junto a la comunidad en un territorio tan valioso como Puerto Madryn. Queremos demostrar que, cuando trabajamos juntos, podemos transformar los desafíos ambientales en acciones concretas, y que la economía circular puede formar parte de experiencias tan significativas como una competencia deportiva”, destacó Enrique Pérez Estévez, gerente de Asuntos Públicos, Comunicación y Sustentabilidad de Coca-Cola Andina Argentina.
Por su parte, Pablo Neme, organizador de Vuelta Ballenas, señaló: “Esta alianza nos permite unir deporte, comunidad y economía circular en una misma iniciativa. Este año redoblamos el desafío, aumentando el plástico recuperado y sumando innovaciones en las medallas, para seguir generando conciencia sobre la importancia de cuidar nuestro entorno”.
De esta manera, cada medalla será también el resultado de un esfuerzo compartido por la sustentabilidad: 6.000 kilos de material recuperado que vuelven a tener valor y se transforman en un símbolo del esfuerzo de cada corredor y del compromiso conjunto con el cuidado de Puerto Madryn y su entorno.
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