Durante un mes, las autoridades de Turismo no supieron dónde estaba el vehículo.
El caso se remonta a mediados del año pasado, cuando Krapp nombró a una empleada de planta de su confianza como "jefa de Transporte" de Turismo. Sus responsabilidades eran asegurar el buen estado de los vehículos y decidir qué choferes harían los viajes. Entre otras atribuciones, podía gastar directamente hasta 5.000 pesos, por ejemplo, en repuestos, que no pasaban por el circuito administrativo ordinario. Las facturas eran llevadas al área de Administración y luego certificadas por la propia Krapp.
En agosto pasado, durante un viaje a Antofagasta de la Sierra, una camioneta Chevrolet S10 de la Secretaría tuvo un supuesto recalentamiento. De vuelta a la Capital, la jefa de Transporte la envió a un taller ubicado en inmediaciones de la Feria Municipal, pero no lo informó a ningún funcionario.
Un mes más tarde, ya eyectada Krapp del cargo por el escándalo desatado al conocerse que la hostería de El Portezuelo fue transferida a una empresa vinculada a uno de sus hijos, el nuevo secretario, Edgardo Ávalos, pidió un informe del parque automotor y ahí surgió la novedad: la camioneta estaba perdida.
"Recién un mes después nos enteramos qué había pasado. Por eso dijimos que la camioneta estaba 'desaparecida'. Sólo esta persona sabía donde estaba y nadie más", explicó el director de Administración del organismo, Emiliano Tomassi.
La situación era francamente irregular: el vehículo estaba en un taller, sin un registro administrativo en Turismo y, para peor, ya desarmado. Por esa razón, las autoridades se apuraron en firmar un contrato para que se realizara una reparación integral. Para entonces, la camioneta estaba supuestamente fundida.
El compromiso del taller fue entregar la Chevrolet a principios de diciembre, totalmente reparada, cosa que no sucedió. Tras una primera intimación verbal, los primeros días de enero, Turismo envió una carta documento al responsable, que fue respondida esta semana. "El encargado nos contestó desconociendo que la camioneta esté en el taller", dijo Tomassi.
El caso pasó ahora al área legal, en donde se están tomando las medidas del caso. Para colmo, las autoridades de Turismo no saben a ciencia cierta si la camioneta se encuentra efectivamente en el lugar, si está reparada o desarmada. No obstante, recordaron que tienen el contrato de reparación firmado por el taller, que pretenden hacer valer para un eventual reclamo judicial.
$120.000
Es el precio estimado en el mercado de una camioneta Chevrolet S10 como la que desapareció durante la gestión de Catalina Krapp. El actual secretario de Turismo, Edgardo Ávalos, trata de recuperarla.
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