Es el mayor superávit acumulado desde que se creó la comuna en 2006. El excedente ingresará al presupuesto 2011 para mejorar los servicios municipales. Un manejo eficiente del personal y no sobredimensionar la estructura administrativa fueron las claves del cierre del ejercicio con superávit.
La inversión en bienes de capital para optimizar la jornada de seis horas de los operarios municipales, la planificación para no agrandar innecesariamente el organigrama municipal y mantener controlada la deuda flotante, con el pago puntual a los proveedores del municipio, fueron las claves para que la Municipalidad de la “Ciudad Jardín” lograra cerrar su tercer año consecutivo con superávit, que en 2010 será de 168 mil pesos en el cierre del ejercicio fiscal 2010, sobre un presupuesto de 7 millones de pesos. En diciembre del año pasado, cuando aún no se sabía cual iba a ser el monto definitivo del superávit del ejercicio fiscal, el intendente Francisco Fiorotto en conjunto con la Junta de Fomento de Pueblo Belgrano, sancionaron una ordenanza para otorgarle 1.051 pesos de aguinaldo plus a los 26 empleados de planta permanente de la municipalidad. Para el contador de la municipalidad, José Luis Ghiglione, es “el mayor superávit logrado desde la creación del municipio” de segunda que el 12 de enero cumplirá cinco años de su creación. “En 2010, pese a los incrementos salariales acumulativo del 20 por ciento de los empleados municipales, los costos salariales y la carga social representó el 35 por ciento del presupuesto anual de la comuna”, remarcó. El equipo técnico que respalda la administración Fiorotto, logró hacer en estos tres años de Pueblo Belgrano, un Municipio austero, y que a su vez tenga una cierta capacidad de prestación de servicio. Hoy la comuna presta el servicio de recolección diferenciada de residuos, mantenimiento de calles, luminaria pública, forestación urbana y parquización de los espacios públicos. A su vez en 2010, subsidió a las Escuelas de la localidad, a la Comisaría 5ta, al Club Cerro Porteño y al Centro de Salud. No obstante la gran materia pendiente que le queda de aquí en adelante, será definir un área de Bromatología Municipal, dado la creciente inversión que esta teniendo la localidad en materia de infraestructura de alojamiento turístico y gastronómico. La clave del superávit Ghiglione, remarco como un ingrediente fundamental para lograr un municipio con las cuentas equilibradas, “ser cauto con el nombramiento del personal”. La comuna cuenta con un plantel de 26 operarios en planta permanente, cinco contratados y dos contratos políticos, según datos proporcionados por Contaduría. “Una planta sobredimensionada es algo que ancla al municipio y no lo deja crecer. Fiorotto es por demás cauto en ese sentido y donde vemos una faltante de recursos humanos es en la parte administrativa de la Municipalidad, dado el crecimiento que está teniendo esta comunidad”. El equipo técnico en Contaduría municipal, está integrado por un contador, y dos empleados administrativos, que en 2010 manejó un presupuesto de 7 millones de pesos. Otras de los ingredientes del superávit, fue el de “ser cauto en la toma de las obligaciones, cuando alguien viene y nos dice hay que hacer tal cosa, primero se hace la previsión de si se va a poder hacer con los recursos disponibles”. Ghilione recordó que: “El 12 de enero se van a cumplir 5 años de que Juan Alberto Bettendorff se hizo cargo –como comisionado- del Municipio de segunda y si tomamos ese periodo de tiempo y vemos todas las cosas que se han hecho hemos crecido. Estamos en un mundo en el cual las necesidades son muchas y los recursos son limitados. Hay gente que nos dice que no estamos haciendo cosas, pero si esa gente tomara las riendas del municipio tendría otra visión de las cosas. Es muy fácil comprarle a todo el mundo, el tema después es poder cerrar un año sin deberle nada a nadie”. El excedente fiscal de 168 mil pesos podrá ser utilizado para reforzar programas de obra pública previstos para el 2011, aunque Ghiglione sugerirá que ese dinero se vuelque en profesionalizar más la administración municipal. Lo técnico y lo político nunca van de la mano en los municipios, pero en Pueblo Belgrano, estas variables parecen haber logrado una cierta armonía
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