La norma alude a la crisis internacional y establece que los fondos deben ser destinados a "mejorar la infraestructura sanitaria, educativa, hospitalaria y de vivienda"
El decreto crea el Fondo Federal Solidario y establece que el 30 por ciento de los ingresos por la venta de granos al exterior será coparticipado a las provincias, que a su vez deberán repartir el 30% de lo que reciban hacia los municipios.
Además, precisa que la finalidad de la medida es "financiar obras que contribuyan a la mejora de la infraestructura sanitaria, educativa, hospitalaria, de vivienda o vial en ámbitos urbanos o rurales" y fija la "expresa prohibición" de esos fondos al financiamiento de gastos corrientes.
En el artículo 4 se establece que resultarán "beneficiarias del fondo" las provincias que "expresen su adhesión". El requisito es interpretado en el agro como una forma de presión a los gobenadores.
Respecto de las transferencias, precisa que se harán de manera automática y a diario entre las provincias y el Banco Nación. Indica además que la distribución según el esquema de 70 por ciento para la Nación y 30 por ciento para las provincias comenzará el 1 º de abril próximo.
Los fundamentos del decreto son un reflejo fiel de los argumentos que suele exponer Cristina Kirchner cuando se refiere a la crisis económica global y su impacto en la Argentina.
El decreto alude a que "en el orden internacional se desploman los mercados y sistemas financieros, propagando una crisis de inusitadas características, de cuya extensión y profundidad todavía no se percibe la verdadera magnitud" por lo que "resulta necesaria una fuerte gestión estatal activa para la defensa de los puestos de trabajo recuperados y creados, la custodia del ahorro y el incremento de la inversión nacional".

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