En los próximos días comenzará la cosecha gruesa 2010-2011

Productores y contratistas esperan que baje el contenido de humedad del maíz para arrancar en forma generalizada la trilla en el Partido de Pergamino. “Los avances que ha habido en el aspecto tecnológico, la práctica de fertilización y el ajuste de otras técnicas de manejo han hecho que el efecto negativo de la sequía haya quedado un tanto amortiguado”, dijo Daniel Lavezzari.
En el Partido de Pergamino, la cosecha de maíz 2010-2011 comenzará de lleno en los próximos 7 a 10 días y en 10 ó 15 días la trilla de soja.

Algunas sojas de primera han ingresado en la etapa final de maduración de la planta y comenzaron a “entregarse”. Las de segunda se encuentran en inicios de R5 y han conseguido en general un muy buen crecimiento. En altura están igual que las de primera y tienen 20 nudos por plantas. Se destaca el cambio profundo que provocaron las lluvias de febrero en toda la superficie de la oleaginosa, dado que el estrés que se observó en enero daban proyecciones en la zona de rindes de 20 qq/ha. Si bien se notan las diferencias entre lotes, la recuperación de los rindes es un hecho en la zona.

El ingeniero agrónomo Daniel Lavezzari manifestó que en pocos días más comenzará la cosecha de maíz: “Hasta ahora no se ha generalizado para nada y el motivo principal es que los lotes todavía están con un contenido de humedad bastante elevado, algunas tomas que se han hecho arrojaron valores de 25º a 26º de humedad, entonces el productor o contratista está a la espera de que baje naturalmente algunos grados más para iniciar la cosecha”.

Prácticamente no se ve movimiento de máquinas cosechadoras en el Partido, aunque el consultor privado no descartó que algún lote se haya empezado, “pero en líneas generales todavía no se ha iniciado esta campaña de maíz”.

Por este motivo a la fecha aún no se pueden determinar rendimientos o pérdidas de producción (cabe recordar la sequía que afectó al cultivo en pleno llenado de granos): “Hay una gran disparidad entre las diferentes zonas del Partido y aun dentro de una misma zona, por lo que es muy difícil ahora estimar rindes. Esto se ha dado un poco por la variación que hay entre los materiales que el productor ha sembrado, por la variación que hay en las fechas de siembra y por la tremenda variabilidad que ha habido con las precipitaciones, principalmente durante diciembre y la primera quincena de enero, período que estuvo caracterizado por las escasas precipitaciones. Sin embargo, en algunas zonas, el 12 de noviembre hubo una lluvia que hacia el oeste y el norte del Partido fue de alrededor de 50 ó 60 milímetros, mientras que hacia el sur y el este del Partido se registraron entre 5 y 10 milímetros. Evidentemente uno revisa los maíces en una zona y en la otra y las situaciones son completamente distintas. Pero aun así, dentro de una misma zona hubo una gran variabilidad, que es una característica de las tormentas de verano y de los períodos de sequía, es decir, encontramos algún lote que recibió 20 milímetros y a 2.000 metros otro lote que no recibió nada de lluvia. Esto también se da dentro de una misma zona, de manera que para establecer una tendencia en cuanto a resultados físicos y a rendimientos y no equivocarse, sin ninguna duda habrá que esperar que la cosecha esté generalizada. No obstante podemos decir que, por un lado, lo negativo es que no es un año en donde se van a obtener rendimientos como en la campaña 2009-2010; pero lo positivo es que, a pesar del período de sequía por el cual transcurrieron los maíces (diciembre y primera quincena de enero), están mejores de lo que se suponía”. Para Daniel Lavezzari esta mejoría se debe fundamentalmente a varios factores, entre los que mencionó “los avances que ha habido en el aspecto tecnológico como la obtención a través del mejoramiento genético de híbridos que responden mejor a condiciones de stress hídrico; la práctica de fertilización, especialmente con fósforo; y el ajuste de otras técnicas de manejo han hecho que el efecto negativo de la sequía haya quedado un tanto amortiguado. Ha habido un cambio respecto a lo que se veía hace 10 ó 15 años atrás, cuando si transcurríamos una sequía en el período crítico del maíz como la de esta campaña, las expectativas de rendimiento no iban a superar los 35 a 40 quintales por hectáreas. Sin embargo este año en los lotes que uno entra hay bastante más que eso”.

Ariel Pereyra, ingeniero agrónomo Cooperativa “La Unión” de Mariano H. Alfonzo, manifestó que en la zona de influencia de esa entidad el grueso de la siembra de maíz se realizó en octubre del año pasado, “por lo tanto los maíces de la zona vienen con la maduración retrasada, con más de 25 por ciento de humedad”. En relación con el inminente comienzo de la cosecha maicera, Ariel Pereyra estimó que empezaría la semana que viene: “La trilla daría inicio en los próximos días, estimo que en 7 ó 10 días. Por ejemplo los lotes sembrados en septiembre recién se están probando, pero van a estar con no menos de 22 ó 23 por ciento de humedad, por eso todavía hay que esperar unos días. También hay que tener en cuenta que habrá muchos lotes que se cosecharán después de la trilla de soja”.

La falta de lluvias importantes durante el período de floración del maíz seguramente provocará mermas en el rendimiento, aunque todavía no se puede calcular en cuánto afectará al cultivo: “Como todavía no comenzó la cosecha no podemos evaluar las pérdidas, pero seguramente que no habrá los mismos rendimientos del ciclo pasado. Hay una merma notable en cuanto al rinde pero no se puede estimas cuánto”.

La soja viene bien

Sobre el panorama del cultivo que mayor superficie sembrada ocupa en el Partido de Pergamino, la soja, Ariel Pereyra sostuvo que este año se han realizado muchos tratamientos de enfermedades: “En los últimos 15 a 20 días se realizaron tratamientos de insecticidas y la maduración es bastante uniforme y pareja. Hubo presencia de enfermedades en enero, como ‘Mancha ojo de rana’ y ‘Mancha marrón’, pero en un 80 por ciento de los casos se hicieron tratamientos tempranos, más preventivos que curativos. Los lotes que fueron sembrados a partir de noviembre han tenido una recuperación muy buena, o sea que hay buenas perspectivas para los cultivos sembrados en esa fecha. El panorama de la soja de segunda es muy bueno, la mayoría se ha desarrollado muy bien, está en plena formación de granos y por las condiciones ambientales y climáticas de estos días el panorama es muy alentador”.

Por su parte Daniel Lavezzari al referirse al estado de la soja de primera hizo una división en cuanto a las dos fechas de siembra del cultivo en la zona: “Una fecha muy temprana desde mediados de octubre a principios de noviembre, luego nos quedamos sin humedad superficial para continuar la siembra y hubo que esperar hasta fines de noviembre para completar esa siembra. Por lo tanto, los cultivos sembrados en la fecha más temprana ya se están ‘entregando’, los lotes se están amarillando por completo, están perdiendo hojas, es decir que están en un pleno proceso de maduración. Aquellos lotes que se sembraron a fines de noviembre están un poco más atrasados pero de cualquier manera ya transitando las etapas finales de llenado de grano o grano completo, así que en los próximos días esos lotes van a entrar en el proceso de maduración”. Es por este motivo que la cosecha de soja se generalizaría en aproximadamente 10 ó 15 días, según estimó el ingeniero agrónomo.

Según la Bolsa de Comercio de Rosario en el área los rindes previstos son para soja de primera de 35 a 40 qq/ha y para la de segunda valores que pueden alcanzar los 30 qq/ha. Al respecto Daniel Lavezzari estimó que ambas estimaciones “me parecen demasiadas elevadas: en soja de primera indudablemente va a haber lotes de 38 quintales por hectárea y más también, pero a nivel promedios me parece que 35 a 40 qq/ha es demasiado elevado; y lo mismo diría para soja de segunda, sobre todo porque le falta bastante. De cualquier manera es un año en el que habrá una gran variabilidad según zonas, épocas de siembra y cultivar utilizado, por lo que es un año en el cual no se puede predecir con la precisión con la que se hace en otros años tendencias de rendimiento”.

La de segunda

Las expectativas de producción respecto de la soja de segunda implantación son muy buenas: “Viene bastante bien, ha hecho un muy buen crecimiento, un muy buen desarrollo, marchando perfectamente bien, en este momento se encuentran en la etapa de pleno llenado de grano, los lotes tienen entre 30 y 40% de grano lleno. Incluso este año vienen en mejores condiciones que el año pasado, porque si bien en la campaña 2009-2010 hubo condiciones climáticas muy favorables, justamente por exceso de precipitaciones en diciembre se sembraron muy tarde. Este año se pudieron sembrar mucho más temprano y obviamente le fueron muy favorables las lluvias ocurridas desde mediados de enero en adelante”.

Enfermedades de fin de ciclo

Tal y como viene ocurriendo en las últimas campañas, la soja implantada en la zona de influencia del Partido de Pergamino es afectada por distintas enfermedades de fin de ciclo, entre ellas “Mancha marrón” (producida por Septoria Glycines): “Este año no ha habido el impacto que hubo con ‘Mancha ojo de rana’ en la campaña pasada, probablemente porque no tuvo las condiciones climáticas favorables para que esta enfermedad se pudiera desarrollar, recién aparece cuando se ‘corta’ la sequía y empiezan las lluvias caudalosas de la segunda quincena de enero y principalmente durante febrero. Infecciones importantes se ven en aquellos cultivares que se muestran como más susceptibles a la enfermedad. También han aparecido otras enfermedades como el ‘Síndrome de la muerte repentina’, una enfermedad que hacía bastante tiempo que no se veía en Pergamino con la frecuencia que se ve en este año, y justamente se ha dado por las precipitaciones abundantes de febrero y una baja de las temperaturas durante esos días. No son superficies muy importantes las afectadas, más bien son pequeños manchones o plantas aisladas dentro de un lote, pero se ve con bastante frecuencia y es llamativo”.

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