El próximo domingo inauguran la Sede Casa Filippini

El próximo domingo inauguran la Sede Casa Filippini

El próximo domingo 20 de septiembre a las 20:00 se producirá la apertura del espacio denominado Sede Casa Filippini, sito en calle 20 Nº 654. A partir de esa fecha, en ese lugar, tendrá asiento la secretaría de la institución que se convertirá en ámbito de difusión y promoción de actividades culturales.

El acto coincide con el aniversario de la Asociación Italiana y en la misma fecha se exhibirá la muestra Expo y Territorios, en el marco de la Expo Milano 2015, cedida por el Consulado General de Bahía Blanca. Se trata de una iniciativa para conocer de cerca las excelencias agroalimentarias y descubrir el patrimonio cultural, paisajístico y de tradiciones italianas.

Como se recordará, el pasado 6 de septiembre, durante la Asamblea Extraordinaria, se concretó la aceptación de la operación comercial para la compra del histórico edificio propiedad del renombrado fotógrafo piquense, que falleciera el 30 de mayo de 2013. Los sesenta socios que participaron de la misma decidieron -por unanimidad- aprobar la adquisición, por lo que de esa manera quedó automáticamente incorporado al patrimonio el mencionado inmueble que está prácticamente a centímetros del acceso al Cine Gran Pampa.

En el mes de julio del corriente año se habían realizado trámites ante una escribanía local que presagiaban el cierre de la operación que debía ser confirmada ayer, tal como finalmente ocurrió. Desde hacía meses la casa, ubicada en calle 20 entre 13 y 15, se encontraba a la venta y no fueron pocos los interesados en adquirirla. Finalmente, y con innegable tino, los ‘tanos’ miraron al vecino y decidieron encarar la compra con el sano objetivo de instalar la secretaría y conformar un espacio cultural que mantendrá el espíritu de conservar objetos y fotografías pertenecientes a la familia del reconocido fotógrafo y cineasta.

Ayer, operarios de una empresa local se abocaron a darle continuidad a un trabajo iniciado el lunes pasado apenas conocida la toma de decisión. Una rápida recorrida por el interior permitió observar el impecable estado de las instalaciones que, seguramente, asombrarán a quienes con anterioridad no tuvieron oportunidad de conocer el espacio. Pintores y albañiles le empezaron a dar retoques mínimos a una mampostería que ha resistido al paso del tiempo. En el altillo, donde Domingo Filippini realizaba su trabajo profesional, aún se conserva la mística de la profesión y en cada rincón parece habitar el duende creado por el fotógrafo.

Mínimos detalles denotan la afiatada dedicación que Domingo le daba a su tarea. Aún se conserva, en esa área superior, el “escenario” y los telones con paisajes u otras gráficas que sirvieron de fondo para el retrato de miles de personas. También, una especie de toilette construidos con paneles de madera con un cartel exterior que reza “para peinarse entre aquí”, con la flecha indicativa hacia el interior. A los los compactos pisos, de pinotea, sólo les falta sacarle el lustre que ya previeron los trabajadores de la empresa Pellitero. En la planta baja, donde se halla el lugar donde se exhibían al público las fotografías, permanece inalterable el vitraux que en la parte superior tiene pintado una mujer, acostada, boca arriba, sacándose ¿la primera selfie?

Todo está para ver en el espacio, y resultó todo un acierto que la entidad piquense avanzara con su cometido conjugando la practicidad del lugar para los trabajos de rutina con la preservación de la historia de General Pico.

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