Prueba de fuego para la oposición

Por Martín Dinatale

Febrero será junio, 2010 será 2009 y el Senado oficialista será oposición. No se trata de futurismo ni de ciencia ficción. Esta semana que comienza empezará a cristalizarse en el Congreso el nuevo mapa político que se gestó en los comicios del 28 de junio de 2009, cuando los Kirchner mordieron por primera vez la derrota electoral y el poder se les empezó a desvanecer de las manos.

Será una semana de prueba de fuego para la oposición: peronistas disidentes, radicales, socialistas y otros referentes antikirchneristas deberán coordinar esfuerzos para reunir quórum y ponerse de acuerdo en una sesión preparatoria para establecer el reparto de comisiones en el Senado. Hay más de 14 comisiones clave que la oposición buscará manejar en adelante y, así, la mayoría parlamentaria de la Cámara alta le será desfavorable a la Casa Rosada por primera vez desde que los Kirchner arribaron a Balcarce 50 en 2003.

Será también el puntapié inicial de una oposición que busca motorizar una batería de iniciativas contrarias a los deseos presidenciales: reformas al Consejo de la Magistratura, un cambio de cara en el INDEC, propuestas para reformular el sistema de reparto de impuestos y la instrumentación de mayores controles para los decretos presidenciales, entre otros temas.

Este miércoles será el día D y el 1° de marzo próximo, que es cuando se reanudará la actividad legislativa con los nuevos diputados y senadores, será el desembarco concreto. En el Gobierno admitieron ayer desde México que la presidenta Cristina Kirchner ya se resignó a la idea de perder el poder en el Senado porque no logró convencer al pampeano Carlos Verna para que no se sume a la embestida parlamentaria de la oposición. Como contrapartida, en el Gobierno ya deslizaron abiertamente la estrategia a seguir: emitir vetos presidenciales a las leyes que les resulten desfavorables a la Casa Rosada.

En Diputados los números están un poco más ajustados para la oposición y el kirchnerismo aún retiene cierta cuota de poder. Ni siquiera la oposición de la Cámara baja tiene seguridad de que pueda concretar una autoconvocatoria esta semana en caso de que la Sala IV de la Cámara en lo Contencioso Administrativo emita un fallo para que la Corte revise la validez del polémico decreto presidencial que habilita el uso de reservas del Banco Central.

La oposición empezará a tejer desde esta semana su propia historia de encuentros y desencuentros. Sólo las propuestas fundamentadas y severamente consensuadas podrán consolidar un espacio en que el kirchnerismo no logre penetrar y desdibujar. Es que el Gobierno ha dado muestras más que suficientes a la hora de agrietar proyectos políticos. "Más que mostrar antikirchnerismo tenemos el duro desafío de presentarnos como alternativas confiables de poder", admitió ayer un destacado legislador radical. Esta semana comienza a desentrañarse ese desafío y el electorado que optó por la oposición el año pasado estará con los ojos bien abiertos para ver cómo se proyectan sus deseos volcados en las urnas. Después de todo, esta semana comienza a disputarse en términos concretos la pelea de poder de fondo que es la carrera por la presidencia en 2011. Una disputa en la que el vedettismo y el estrellato pueden jugarle una mala pasada a más de uno.

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