En menos de semana la legislatura tendrá su receso de fin de año, lo cual indica que se acota el tiempo para que el PRO pueda aprobar cuatro proyectos clave que darán fin al período legislativo 2014.Después del escándalo legislativo reciente, se estima que el jueves se realice la última sesión extraordinaria.
A estas alturas las fuerzas se agotan, pero aún no está dicha la última palabra. Queda camino legislativo por recorrer y el tiempo se vuelve tirano. A contrarreloj y con un escándalo legislativo a cuestas, el PRO deberá ir por más y lograr el consenso de la oposición para iniciativas clave: Golf de Lugano, Shopping de Caballito, súper poderes para el Ejecutivo en materia de transporte y un polo mecánico.
Tampoco se desestima la posibilidad de que el PRO intente ingresar algún proyecto más de última como sucedió en la última sesión ordinaria, donde logró el apoyo del FPV, para proponer sobre tablas un proyecto sobre un polo mecánico, en términos poco claros para el auditorio, que finalmente terminó con un pase a secretaría luego de ser resistido por la mayoría de los bloques.
En ese orden de ideas, se estima el tratamiento de los cuatro proyectos de ley que entran dentro de la baraja de posibilidades de ser aprobados por la Legislatura porteña, porque, por lo menos, cuentan con un debate aprobado. Sin embargo, la posibilidad de tratamiento no garantiza que las iniciativas del PRO sean avaladas, y menos después del último escándalo legislativo en que terminó el último intento porque así sea.
Pero en política las estrategias y negociados de votos por debajo de la mesa siempre están a la orden del orden día, como quedó claramente explicitado en la sesión ordinaria del jueves, donde UNEN resultó servil al PRO, en la aprobación de todas las preferencias con despacho propuestas y permitió al oficialismo aprobar los proyectos de ley más cuestionados y resistidos del año, entre ellos, la modificación a la Ley 5014, el presupuesto 2015, el Plan Maestro de la Comuna 8, una modificación al Código Fiscal, la Ley tarifaria y un régimen de promoción para empresas de TIC’S, entre otros.
Su actitud de entrega tal vez se condice con la situación que transita el espacio hoy, donde aún no define candidato ni rumbo y en donde aún sobrevuela la idea de un eventual acuerdo con el macrismo, de cara al 2015, entre la heterogeneidad de posiciones que lo integran. Uno de los legisladores que quedó más expuesto fue Javier Gentilini, quien dio su aval para que el PRO logre aprobar el Plan Maestro de la Comuna 8, que contempla la creación del Distrito del Deporte en la zona sur de la Ciudad y la construcción de un Área Olímpica.
Tal vez en la última sesión extraordinaria del año sea el FPV, la segunda mayoría en el recinto porteño, a quien le toque “prestar votos” al oficialismo, para aprobar las iniciativas mencionadas, antes del próximo recambio legislativo y previo al año electoral que se aproxima. Hasta ahora, mostró algunos indicios de un eventual acuerdo, al momento de avalar el tratamiento del polo mecánico. Por lo pronto al PRO le quedan algunos días más de negociación y resta esperar a la próxima sesión, donde todas las propuestas quedarán dirimidas.
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