Integrantes de DD.HH. de la provincia se mostraron en contra de la iniciativa por considerar que “no es lo que los jóvenes necesitan”. El Proyecto Padres dijo que “podría ser útil”.
La propuesta también se convirtió en tema de debate en Santiago del Estero, en donde las opiniones son dispares, muchas de ellas a favor, y otras tantos mantienen una visión “negativa” de tal actividad, “porque no debe ser el Servicio Militar el que encamine a los jóvenes”, expresó el director del Instituto Espacio por la Memoria, Luis Garay.
“Estoy absolutamente en contra de una decisión de ese tipo, porque el Servicio Militar en los últimos tiempos demostró ser una escuela de violencia, en donde sometían a los jóvenes a un permanente maltrato, y eso no es lo que necesitan los chicos. Lo que realmente precisan es tener acceso a un trabajo digno y a una mejor educación, pero no a un control de tipo violento”, ahondó el licenciado Garay.
Por su parte, el presidente de Proyecto Padres, Marcelo Arambuena tomó la propuesta como “algo que podría ser útil y necesario para la formación de los jóvenes”, pero sostuvo que “siempre teniendo en cuenta que debe ser adaptado al contexto en el que vivimos, porque de lo contrario no podría implementárselo”.
Al mismo tiempo remarcó que “para mí fue una experiencia buena el Servicio Militar porque aprendí muchas cosas. Pero, para que pueda ser puesto en marcha en este momento debe hacérselo con gente capacitada, profesional y con un alto grado de moral sobre todo, porque no puede estar al frente de una institución como esa gente que no tenga estudios”.
Por su parte, Cristina Torres, referente de los derechos humanos de la provincia, opinó que “como estaba planteado el Servicio Militar antes de que lo sacaran, no solucionaría ningún problema en la actualidad. Por eso estoy en contra de que sea implementado, porque los jóvenes necesitan otras cosas y no una actividad violenta y de represión como ésa”.
En ese sentido, la Asociación por la Memoria, la Verdad y la Justicia señaló: “La inclusión y las posibilidades de desarrollo de los jóvenes pasa por otro lado y no por la colimba, porque se debe preparar a los chicos para una futura actividad laboral que les permita tener una mejor calidad de vida, pero siempre brindandoles las herramientas necesarias para que sea así”.

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