Un representante de los alumnos en el Consejo Superior de la UNSJ propone que se construyan un comedor, una sala de primeros auxilios y una guardería infantil en el CUIM de Rivadavia.
Origen de los fondos
El yacimiento metalífero Bajo de la Alumbrera, ubicado en el departamento Andalgalá en la provincia de Catamarca, es uno de los principales emprendimientos mineros a cielo abierto del mundo.
Es explotado, desde 1997, por una Unión Transitoria de Empresas entre Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio (YMAD) y Minera Alumbrera (perteneciente a la corporación suiza Xstrata y las canadienses Goldcorp y Yamana Gold).
A su vez, el YMAD es un ente integrado por el gobierno de Catamarca, la Universidad de Tucumán y el Estado Nacional. En la sociedad conformada, las tres mineras extranjeras reciben el 80 por ciento de las utilidades y el YMAD el 20 por ciento restante. De ese 20 por ciento, el 60 por ciento se destina a la provincia de Catamarca, un 20 por ciento a la Universidad de Tucumán y otro 20 por ciento se distribuye entre las universidades nacionales, según la Ley Nacional 14.771.
El proyecto
La propuesta del consejero Olivares parte de una evaluación sobre las necesidades sociales del Complejo Universitario Islas Malvinas (CUIM), destacando que al predio concurren muchas alumnas, entre las que se encuentran “madres que por no tener quién les cuide sus hijos” se retrasan o terminan abandonando los estudios.
Señala, además, la inexistencia en el CUIM de una Sala de Primeros Auxilios para atender las emergencias médicas de la gran cantidad de personas entre docentes, alumnos y empleados que trabajan o cursan estudios en ese lugar.
Finalmente, remarca que “actualmente la UNSJ alquila frente al complejo un inmueble para que funcione el comedor universitario” que presta servicio a cuatro facultades (Sociales, Arquitectura, Exactas y el departamento de Arte de Humanidades).
Para satisfacer estas necesidades sociales, Olivares propone que se construyan en el CUIM un comedor, una sala de primeros auxilios y una guardería infantil (así como garitas para quienes esperan colectivos) y que los fondos remanentes se distribuyan equitativamente dentro de la UNSJ.
Comentá la nota