El proyecto oficial de construir un balneario junto a Potrerillos hizo agua por falta de plata

La Secretaría de Ambiente desechó, al menos por este año, el balneario que proyectaba delinear para el verano en la margen sur del embalse Potrerillos. En su lugar pretende avanzar con la construcción de un centro náutico y deportivo, aunque aún no existe “certeza presupuestaria”. Es decir, no se sabe si se contará con el dinero necesario, lo cual coloca el futuro de la iniciativa en el terreno de la incertidumbre.
“Nos encontramos negociando el presupuesto que tendremos para esta primera etapa (en total son tres). Una vez que sepamos eso, y con el proyecto ejecutivo en la mano, podremos avanzar en la declaración de impacto ambiental para luego licitar los trabajos”, contó Diego Fernández, director de Ordenamiento Ambiental y Desarrollo Urbano.

Aquellos que hayan visitado el dique habrán observado la nula infraestructura que existe allí, panorama que no cambiará al menos hasta la temporada 2012.

Recién para el verano de ese año se pretende tener edificado y en pleno funcionamiento un área de galpones para embarcaciones con su rampa de lanzamiento, otro espacio para el manejo administrativo y otro para control náutico. Allí se concentrarán los distintos clubes, los cuales previamente deberán acordar un plan de manejo de sus actividades con Ambiente.

Esta infraestructura pública se encuentra contemplada en el proyecto ganador del concurso que la Secretaría de Ambiente lanzó el año pasado junto con el Colegio de Arquitectos. En aquél se contemplan tres etapas de intervención sobre la margen derecha del lago, para así dotar finalmente al embalse de los servicios esenciales de los que carece actualmente (ver abajo).

El equipo ganador, compuesto por profesionales mendocinos, es justamente el que deberá transformar el anteproyecto con el que resultaron elegidos en proyecto, para así poder avanzar en concreto. Pero para eso es necesario conocer la cantidad de dinero de que se dispone, sobre lo cual habría precisiones recién el mes que viene.

Habrá que esperar

El año pasado, el secretario de Ambiente, Guillermo Carmona, se esperanzaba con dos cosas: tener la zona de balnearios funcionando (tendrá una extensión de 400 metros) este verano, lo cual no sucederá, y comenzar con la primera etapa en febrero o marzo de este año, algo que tampoco se concretará.

Sucede que para eso primero hay que desarrollar la evaluación de impacto ambiental, proceso que aún no se ha iniciado y que insume alrededor de tres meses. Ese paso es fundamental para poder iniciar los trabajos a lo largo del perilago.

Así las cosas, quienes gustan de pasar un rato al aire libre rodeados de agua y montaña deberán esperar al menos hasta el año que viene para poder contar con infraestructura básica.

El proyecto se hará en 3 etapas

En su momento se especuló mucho con la instalación de emprendimientos privados en la margen sur del lago, lo cual finalmente fue descartado por el Gobierno para dar prioridad al desarrollo de infraestructura pública. Para avanzar en esa línea, se lanzó un concurso nacional de anteproyectos y finalmente se eligió, en noviembre del año pasado, la propuesta de un equipo de arquitectos mendocinos.

La iniciativa en cuestión contempla tres etapas, las cuales se irán concretando de manera sucesiva, en las que se prevé dotar a la ribera derecha del lago de infraestructura cívica y deportiva a lo largo de casi siete kilómetros de intervención.

En general, se construirá un centro histórico cuyo eje de organización será la playa, un espacio para servicios y una terminal para recibir visitantes; un centro deportivo en el que se concentrarán las distintas disciplinas acuáticas y varios miradores.

De todas maneras, el anteproyecto que resultó ganador seguramente sufrirá modificaciones en base al presupuesto disponible y al trabajo que se hará sobre él al momento de plantear el proyecto ejecutivo. Al respecto, en los próximos meses habrá más novedades.

Como sea, lo cierto es que la costa sur del dique será de acceso público y allí no podrán asentarse explotaciones comerciales ligadas al negocio inmobiliario o turístico. Este tipo de emprendimientos sólo podrá desarrollarse en el denominado periperilago, fuera de la franja conocida como perilago, que es el “área de amortiguación” para evitar que el crecimiento turístico se cierre en torno a la orilla.

“El objetivo primordial es preservar en torno del lago un ambiente natural y evitar la ‘ carrizalización’ del lugar. El Carrizal es el ejemplo emblemático de lo que no hay que hacer en el manejo de un lago”, planteó en su momento el secretario de Ambiente, Guillermo Carmona.

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