La fundación No Me Olvides de Mar del Plata, presidida por el exsoldado combatiente en Malvinas Julio Aro, se propuso saldar una deuda con nuestros héroes a fin de lograr que esos 123 cuerpos sean identificados.
El gobierno de Argentina autorizó hace pocos días a la Cruz Roja a realizar una misión en las islas Malvinas, bajo dominio británico, con miras a un eventual trabajo de identificación de los cuerpos de soldados argentinos muertos en la guerra de 1982 enterrados en el archipiélago.
En una colina que baja hacia el mar, en un rincón perdido de la isla Soledad y separado de Puerto Argentino por 83 kilómetros de ripio, está el cementerio de Darwin.
Hace treinta y cuatro años fue el escenario de una de las batallas más sangrientas de la Guerra de Malvinas, cuando en la pradera de Goose Green murieron 47 compatriotas.
Desde hace años, allí se levantan un monumento y 237 tumbas blancas barridas por un viento de hasta cien kilómetros por hora. Pero más cruda aún que el silencio es la inscripción tallada sobre 123 de ellas: ‘Soldado argentino soIo conocido por Dios”.
Tal vez la cara más dolorosa de aquella inútil guerra sea que padres, hijos, hermanos y amigos no puedan poner una flor o rezar ante el sepulcro del ser querido.
La fundación No Me Olvides de Mar del Plata, presidida por el exsoldado combatiente en Malvinas Julio Aro, se propuso saldar esa deuda con nuestros héroes a fin de lograr que esos 123 cuerpos sean identificados, contando para esa cruzada con el prestigioso Equipo Argentino de Antropología Forense. La campaña no sólo llegó a las autoridades argentinas y británicas, sino también a personalidades como el papa Francisco y el músico británico Roger Waters.
Después de años de golpear puertas y transitar despachos, el sueño de Aro y sus colaboradores está más cerca de concretarse: la canciller Susana Malcorra acaba de anunciar que, con el Comité Internacional de la Cruz Roja como mediador, los gobiernos de la Argentina y el Reino Unido llegaron a un principio de acuerdo para que se inicie el tan relegado proceso de identificación de los cuerpos. Así, 123 héroes habrán encontrado justicia y sus familias un poco de paz.


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