El secretario de Desarrollo Urbano de la Comuna, Carlos Ortiz, indicó que con el inminente arranque del Roca eléctrico, las barreras serán un peligro y complicarán el tránsito. Además, pidió paciencia a los bernalenses por el bajovías de Espora
Bernal vive hace un año y medio dividido por la obra del paso bajovías de la calle Espora, con el único cruce habilitado en la calle Ramella y en un solo sentido (este-oeste). La nueva gestión pide paciencia a los vecinos, porque la situación continuará durante varios meses, pero ya estudia un plan general para toda la ciudad para eliminar los pasos a nivel.
Para los funcionarios locales y ministeriales, la electrificación del Roca generará inconvenientes en los cruces vehiculares, ya que tienen como ejemplo cómo funciona el Sarmiento. Por eso, la Municipalidad trabaja en un plan director para, sucesivamente, ir eliminando los pasos sobre las vías del distrito.
Sin pasos a nivel
El secretario de Desarrollo Urbano, Carlos Ortiz, expuso su punto de vista sobre la situación: "las vías son una barrera artificial que genera el servicio. Los pasos a nivel son peligrosos y cuando el servicio es eléctrico y licencioso, es doblemente peligroso. La mejor vía es la que no tiene cruces. Vamos a buscar eliminar todo los cruces sobre vías".
También explicó que actualmente están en ejecución tres bajovías: Avenida Smith, Don Bosco y Bernal. Hay dos ya licitados y con posibilidad de comenzar la obra y "sucesivamente intentaremos eliminar todos los cruces a nivel. Sabemos que no son obras baratas y que llevan tiempo".
La obra de Espora
Los vecinos de Bernal saben que lleva tiempo. Hace más de un año y medio que conviven con la obra en el centro de la localidad y todo indicaría que tendrán que "aguantar" algunos meses más. La Municipalidad convocó a los ciudadanos a una reunión explicativa de la situación para mañana en la Cámara de Comercio de Bernal.
"Tienen que entender que es un problema que heredamos; les pedimos paciencia", fue el mensaje de Ortiz para los vecinos de la zona y explicó: "en Bernal hay un atraso con el tiempo de obras. Estos cruces deberían tardar, como mucho, diez meses. Esto no puede ser, es una barbaridad y ocurre porque se licitaron sin proyecto y se lo dieron a la empresa licenciataria".
"Mi impresión es que como el año pasado era un año electoral, se pusieron en ejecución muchas obras que no tenían proyecto, para mostrar algo y ahora lo estamos pagando", disparó el funcionario contra el exministro del Interior y Transporte de la Nación, Florencio Randazzo.
San Martín, cerrada
Ortiz también confirmó que, durante ese tiempo, la avenida San Martín continuará con una mano cerrada hasta que el paso esté habilitado: "hay que ser pacientes. Hoy hay un muro de 80 centímetros de hormigón en el medio de la avenida que es la desembocadura del paso. Prefiero, hasta que esté habilitado, que quede cerrado para evitar cualquier tipo de accidente", explicó el Secretario.
Prueban el eléctrico
El fin de semana comenzarán las pruebas de funcionamiento del servicio eléctrico de la línea Roca del ferrocarril. Se dará 45 días después del paseo que dio la ahora expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, en diciembre. Extraoficialmente cuenta que esa primera prueba piloto dañó algunos circuitos del recorrido, que sumado a la transición de Gobierno, llevaron al retraso de la posible inauguración del nuevo servicio.
Problemas en Bernal
Como se mencionó al comienzo de la nota, en Bernal solo quedó un cruce de vías (en Ramella) y únicamente de este a oeste. Con el regreso del tren, lo que hoy es un tránsito fluido por la barrera, inexorablemente se va a complicar si no hay controles estrictos.
Además, es hora de que mientras dure la obra del bajovías de Espora se abra el proyectado cruce en Constitución, que fuera frenado por un grupo de frentistas que, de esa manera, dejó sin paso de oeste a este a toda una localidad, por lo que los automovilistas deben ir hasta Quilmes o hasta Don Bosco para cruzar.
Conflicto con AySA
El mayor problema que tiene actualmente la obra del bajovias de la calle Espora son las interferencias de los caños de agua que llegan desde la Planta Potabilizadora General Belgrano de AySA. La misma alimenta del servicio de agua potable a todo el Conurbano sur y la empresa está tomando medidas para no generar ningún conflicto en la zona.
"AySA, criteriosamente, quiere tener todo el proceso del proyecto para saber cuánto va a cortar y que el problema sea menor", explicó Ortiz, quien aseguró: "no podemos permitirnos que la empresa licenciataria rompa un caño y deje a dos millones de personas sin agua".
A la obra formal del bajovías le restan, aproximadamente, cuatro meses de trabajo para dejarla lista para la inauguración, pero como aclaró el funcionario, "son cuatro meses desde el momento que inicie la obra, una vez que se arregle el tema de los caños" y eso podría llevar otros tantos meses.


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