La Provincia reforzará la vigilancia epidemiológica por casos de dengue en Córdoba

La Provincia reforzará la vigilancia epidemiológica por casos de dengue en Córdoba

El Ministerio de Salud de Córdoba confirmó que se detectaron siente casos de dengue “autóctonos” en la capital de esa provincia. Además, hay otros seis casos sospechosos que se encuentran en estudio.

Los casos se localizaron, en su totalidad, en el barrio Observatorio de la capital cordobesa.

En San Luis, el Ministerio de Salud reforzará la vigilancia epidemiológica en toda la provincia, sobre todo en las zonas afectadas por las inundaciones.

“Seguramente este año va a ser más movido con el tema dengue en el país, porque los países limítrofes como Paraguay, Bolivia y Brasil, que son nuestro termómetro con respecto a la enfermedad han presentado bastante número de casos”, explicó Cristian Cano, jefe de Epidemiología de la cartera sanitaria de San Luis.

El funcionario recordó que desde el 2009, cuando comenzó la vigilancia epidemiológica en la Provincia, no se registraron casos autóctonos, aunque sí hubo casos importados.

Cano detalló que la proliferación del mosquito aedes aegypti, favorecida por las inundaciones, incrementa las probabilidades de circulación del dengue.

Además, dijo que el trabajo para evitar la circulación de dengue en la provincia es una tarea que se debe llevar adelante desde todos los sectores, tanto desde las instituciones gubernamentales como desde los habitantes.

“Como comunidad para cuidar nuestra salud y de nuestros vecinos, lo que podemos hacer es tratar de eliminar los criaderos. El aedes aegyptis es un mosquito domiciliario. Ahora tenemos un problema con las piletas de lona que se empiezan a dejar en desuso y la gente no las vacía, no las guarda, no clora el agua; y se transforman en verdaderos criaderos de mosquitos”, sintetizó Cano.

Síntomas

Los síntomas del dengue se inician después de un período de incubación que puede variar de cinco a ocho días tras la picadura del mosquito. Habitualmente cursa con fiebre alta que se inicia de forma repentina y se acompaña de dolor de cabeza intenso, dolor alrededor de los ojos y detrás de los globos oculares, cansancio y dolor en músculos y articulaciones.

Al tercer día de la fiebre, muchas veces aparece un exantema por el cuerpo, es decir, una erupción generalizada de color rojizo, que dura unos dos o tres días. También puede haber náuseas, vómitos, pérdida del apetito o dolor de garganta. La fiebre usualmente dura hasta una semana y suele ser intermitente. Una fiebre que dura más de 10 días no suele ser por dengue. En ocasiones, al disminuir la fiebre, aparece un segundo exantema cutáneo que dura entre uno y cinco días y desaparece con descamación de la piel. Tras la desaparición de los síntomas puede persistir el cansancio, a veces junto con depresión, durante muchas semanas.

Algunas personas después de la fiebre inicial pueden tener síntomas más graves característicos del dengue hemorrágico, llamado así por las manifestaciones hemorrágicas que tienen los pacientes. Pueden tener sangrado por la encías, hemorragias por el tubo digestivo o sangrado por la orina. Son características la aparición de petequias o púrpura, que son erupciones en la piel como puntitos rojos o placas rojizas causadas por un aumento de la permeabilidad de los capilares, produciéndose la salida de glóbulos rojos a través de la pared de los mismos. Cursa con dolor abdominal, vómitos persistentes y respiración acelerada. Sin tratamiento, evoluciona a shock con disminución de la presión arterial y en ocasiones la muerte.

En general, el dengue es una enfermedad autolimitada con una mortalidad menor del 1%. El dengue hemorrágico tiene una mortalidad con tratamiento del 2-5%, pero sin tratamiento puede ser mortal hasta en el 50% de los casos.

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