El vicepresidente del Banco Provincia, Gustavo Marangoni, destacó el momento que atraviesa la economía bonaerense y respaldó las políticas llevadas adelante desde el gobierno provincial.
En ese sentido, el vicepresidente del Banco Provincia explicó que Buenos Aires se verá beneficiada por una campaña record del complejo agroalimentario, tanto por las cantidades producidas como por los precios internacionales. Del mismo modo, la provincia será favorecida por el crecimiento del sector automotor y las economías regionales.
-¿Cuáles son sus pronósticos económicos para este año?
–El crecimiento del Producto de este año lo ubicamos en por lo menos el 5 por ciento a nivel nacional. La provincia de Buenos Aires va estar incluso por encima de ese promedio. Primero porque la cosecha 2009-2010 en el orden provincial está en un 37 por ciento aproximadamente más alto que la campaña pasada. Además, todo lo que tiene que ver con la industria automotriz y metalúrgica ha comenzado a recuperarse en el último trimestre y promete consolidarse en el 2010. También uno se encuentra con que los principales destinos de la exportaciones de las provincias, Chile, Brasil y China se recuperan y eso tracciona fuerte la economía provincial.
–¿Cómo está el interior de la provincia de Buenos Aires?
–Creemos que todo el complejo agroalimentario va a tener este año un buen nivel de ingresos, por las cantidades que se proyectan y los precios internacionales. Esto es en general, aunque habrá casos particulares. El campo pasó de una situación de banderas de remate a una de formidable expansión, y hay situaciones dentro de la provincia con desempleo cero. Hay localidades en las que se instalaron empresas de calzado que generaron ocupación plena e importan mano de obra de localidades vecinas. Hubo un resurgimiento muy grande de las economías regionales en el país, y esto es de una objetividad plena.
- Desde el gobierno nacional se insiste en las ventajas del desendeudamiento del país para las provincias. ¿Les llega tan directamente ese impacto?
–El gobierno de la provincia está trabajando integradamente con el gobierno nacional y se ha visto beneficiado por la políticas implementadas de desendeudamiento. Cuando se habla de eso siempre se hace a nivel nacional, pero también las provincias estaban endeudadas en los últimos años. En el 2002 el endeudamiento de la Provincia representaba el 27 por ciento del PIB y actualmente es del 11 por ciento. En los dos años de gestión del gobernador Daniel Scioli teníamos una deuda que representaba un presupuesto y medio de la Provincia y hoy se redujo a un presupuesto. Eso es posible porque hubo políticas macroeconómicas, fiscales y monetarias a nivel nacional que dieron las condiciones para que pueda suceder.
–¿Está de acuerdo, entonces, con la creación del Fondo de Desendeudamiento Argentino?
–La creación de ese fondo la vemos como una medida que va a permitir continuar con este camino de desendeudamiento. No sólo va a dar certidumbre a los acreedores, sino también se va a reflejar en un descenso de las tasas de interés. Esto es bueno para el país y para la provincia, ya que la provincia de Buenos Aires representa el 35 por ciento del PIB del país. Sin duda, todo lo que favorezca el crédito y dé mayores certezas a la economía es bienvenido.
- ¿En qué estado se encuentra el Banco?
–En los últimos años hubo políticas muy responsables para cuidar la solvencia del sistema financiero. Por ello, en un año tan particular como el 2009, nuestro índice de morosidad se mantuvo menor al 3 por ciento aun por debajo de la media del sistema, con niveles más que razonables. En el caso de los microcréditos, ese índice es menor al uno por ciento, y llevamos prestados unos 20 millones de pesos. Este comportamiento tiene que ver también con un cambio de cultura de algunas empresas. El 80 por ciento de nuestros préstamos son para empresas y, de ese volumen, el 80 por ciento son pymes.
–El campo se queja de la falta de financiamiento.
–El 30 por ciento tiene ese destino. De cada diez pesos que se prestan en la provincia, siete los presta este banco. El año pasado para la coyuntura particular que vivió el trigo, la carne y la lechería, que tuvieron una demanda muy particular, sacamos una línea especial de crédito para pasturas.
–¿Se necesita un cambio de regulación del sistema bancario?
–Sin duda. Todos hemos hecho esfuerzos para captar depósitos, pero se requiere que la eficiencia del sistema vaya también en línea con la equidad. Nuestra propia estructura de banco pública hoy nos obliga a llegar a la gente sin pensar sólo en el negocio transaccional.
–¿Cómo está la coparticipación en la provincia de Buenos Aires?
–Es una verdad que a la provincia le va bien cuando al país le va bien, y viceversa. El que conoce la historia del país entiende que un enfrentamiento entre la Nación y las provincias es perjudicial para todos. Siempre es necesario articular políticas a nivel nacional, pero también comunal. Actualmente, y por primera vez, Buenos Aires tiene una inversión e infraestructura del orden del 3 por ciento del PIB. Esto se pudo gracias a que se entendió que da más beneficios trabajar, de manera coordinada, con el gobierno nacional a pesar del enfrentamiento que plantean otros gobernadores.
Fuente: Página/12


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