La Provincia espera la llegada de $ 38 millones para ayuda a productores

La Provincia espera la llegada de $ 38 millones para ayuda a productores
Son fondos del Gobierno nacional para compensar pérdidas por el granizo y heladas que anunciaría a fin de mes la presidenta Cristina Kirchner. El 22 definirán reparto de 2,5% de retenciones a la vitivinicultura.
Si el Gobierno de Mendoza apura el trámite de definir modelos de aplicación y proyecciones, seguramente el 29 la presidenta Cristina Fernández de Kirchner incluirá a Mendoza cuando mencione a las provincias beneficiadas dentro de un programa de $ 500 millones para compensar pérdidas productivas ocasionadas por contingencias climáticas. Mientras tanto, se da por hecho que llegarán unos $ 38 millones, entre aportes reintegrables y no reintegrables o subsidios.

Fue parte de las conclusiones que dejó una reunión en el Ministerio de Agricultura de la Nación, entre su titular, Julián Domínguez, la secretaria del área, Carla Campos, y funcionarios mendocinos sobre la aplicación de la ley nacional 26.509 de Emergencia Agropecuaria. Sin embargo, el encuentro tuvo un segundo capítulo, en el que además de Mendoza participaron las provincias vitivinícolas en torno a un tema común: la distribución de 2,5% de recorte de retenciones 2010 para el próximo ciclo.

Respecto al primer punto, aunque según admitieron los participantes de la reunión, "no se habló de montos", en principio el Ejecutivo tendría el compromiso de contar con una partida de $ 20 millones para los productores afectados por heladas y otros $ 18 millones para quienes sufrieron pérdidas causadas por el granizo. Lo que resta definir es en qué porcentaje esa ayuda llegará como subsidios y cuánto bajo el concepto de créditos o aportes a devolver.

Al criterio ya conocido de priorizar a los productores pequeños (hasta 10 hectáreas), se suman otros parámetros como la habitualidad de la ocurrencia de tormentas (y por ende, de pérdidas de producción) y las condiciones cualitativas y rentabilidad de los cultivos. "No se trata de subsidiar alegremente a todo el mundo", advirtió el subsecretario de Programación Agroalimentaria, Raúl Millán, al regresar de Buenos Aires.

Si efectivamente ésa es la intención, entonces en el Ministerio de Producción deben ahora "hacer algunos deberes" de matemática: en concreto, según explicó Millán, "ensayos o proyecciones modélicas a partir de una fórmula polinómica". Una fórmula que pondere superficie, grado y frecuencia de afectación, entre otros factores.

De allí saldrán los porcentajes mínimos (sería desde un 20%) y máximos (hasta un 100%) de subsidios a otorgar, y en consecuencia, cuánto de la ayuda deberá devolverse. Así por ejemplo, si un productor tiene 20 hectáreas de un cultivo frutícola y ha sufrido solo una tormenta granicera en los últimos años, seguramente la asistencia será mucho menor que su propio aporte. Una vez determinada la ecuación, restará que el ministro de Producción Raúl Mercau firme el decreto reglamentario a fin de que se distribuyan los fondos.

Definido como un sistema gradual mixto que pretende sostener un fondo solidario para invertir en infraestructura y mejoras destinadas a todo el aparato productivo, como malla antigranizo, el esquema es parte del "Sistema Nacional para la Prevención y Mitigación de Emergencias y Desastres Agropecuarios", al que Mendoza adhirió en diciembre por la ley provincial 8.146, publicada el 1 de marzo último.

Fondos de retenciones

El otro tema relevante involucra, además de Mendoza, a todas las provincias vitivinícolas. Del cónclave participaron también San Juan, La Rioja, Catamarca, Río Negro y Neuquén, porque la discusión fue convocante: el destino del recorte del 2,5% a las retenciones sobre exportaciones para los proyectos 2011.

Para el caso de Mendoza, el subsecretario Millán reconoció que "el piso serán los $24 millones" del año pasado, "aunque en base a los números actuales se ha incrementado un poco".

Sea cual sea el importe a total que le toque a cada una, el encuentro se centró en discutir criterios para la utilización de los fondos. Y en ese sentido, en la lista de prioridades aparecen, una vez más, la asistencia a pequeños productores, los programas de integración, la innovación tecnológica (riego, equipamiento, etc), la colocación de malla antigranizo y también servicios de envasado para pequeñas bodegas.

En cualquiera de los dos casos (emergencia y devolución de retenciones) se trata de fondos frescos que vendrán bien, y la cuenta regresiva ya empezó. El martes 22 de junio, una semana antes del acto previsto en la Casa Rosada, habrá otro encuentro, ésta vez entre los Gobiernos y todas las entidades vitivinícolas, para redondear criterios.

La cuenta regresiva ya empezó. Y nadie se quiere quedar afuera del discurso de Cristina.

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