Cada día que pasa, la crisis económica de la Provincia se agudiza. La cuestión ya no sólo pasa por no tener recursos pagar aumentos salariales a docentes y empleados públicos, cuyo poder adquisitivo está por el suelo como consecuencia de la inflación, sino que también existe colapso en casi todas las áreas del Estado.
Ante semejante escenario, el gobernador Daniel Scioli parece vivir en una dimensión desconocida. Y por eso ayer volvió a agachar la cabeza ante la administración K, no teniendo empacho a la hora de elogiar denodadamente la decisión presidencial de establecer el feriado de carnaval.
Consideró que esa medida “generó un gran impacto positivo en la economía de nuestra Provincia”.
Estas declaraciones fueron realizadas en el marco de la segunda jornada del carnaval de Venecia en el Delta que se realizó en el Paseo de la Ribera de Zárate. Allí Scioli estuvo acompañado por el titular del Instituto Cultural, Jorge Telerman, el funcionario que hace unos días planteó la absurda idea de subsidiar el teatro de revista debido al fracaso de la temporada veraniega. En otras palabras, propuso que el Estado se haga cargo de las pérdidas sufridas por las estrellas de la farándula.
En definitiva, considerar que los graves problemas del Estado bonaerense, que se está endeudando a tasas que rozan el 20% (Bolivia paga 4%), pueden solucionarse con medidas insignificantes como la de establecer dos días de feriado de carnaval, para que haya un nuevo fin de semana largo, es algo que no resiste el menor análisis. Y mencionarlo públicamente es querer tomar a la gente de estúpida.


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