Alrededor de 20 trabajadores impiden que se lleven los pocos rodados que queden en el taller hasta que les garanticen sus fuentes laborales. En La Rioja también su sucursal cerró las puertas.
En el caso particular de la provincia, cuando arribaron se dieron con la novedad de que las marquesinas y rodados de la empresa ya no estaban en su lugar. Los trabajadores se autoconvocaron e intentan evitar que se lleven los rodados que quedan en los talleres, hasta que se les garantice el pago de una indemnización y la fuente laboral por parte del grupo Jalil quien fue el que adquirió la concesionaria, sumando a la ex Ford que ya posee.
La Dirección de Inspección Laboral llevó adelante una requisa donde advirtieron que la forma del cierre de la automotriz era ilegal ya que no fue notificada al departamento de Trabajo para hacer las liquidaciones correspondientes.
Ante esta irregularidad, los trabajadores estarían con derecho a litigar en contra de la empresa que tiene capitales de empresarios de la provincia de Salta.
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