Esas fueron las palabras de Santiago Montoya, en el marco del desarrollo del primer foro regional de este plan, que busca la descentralización de la provincia de Buenos Aires y el “despegue productivo del interior”
En paralelo a la presentación del Plan de Regionalización “El Desafío de Construir Estrategias Comunales” que tuvo lugar en el Hotel Provincial de la ciudad, Santiago Montoya, presidente del Grupo Banco Provincia, dialogó con El Atlántico acerca de los alcances y de la importancia de esta iniciativa.
“Esta es una política de desarrollo que busca cambiar un proceso perverso que se viene registrando en las últimas décadas de la provincia”, aseveró Montoya quien destacó que esta iniciativa busca acabar con la concentración del desarrollo y de la población en el área metropolitana del Conurbano. Según consideró, el objetivo es aprovechar las oportunidades productivas y de desarrollo que existen en el interior de la región.
Asimismo, el presidente del Grupo Banco Provincia resaltó que la implementación del Plan de Regionalización significará, en lo inmediato, mejorar las respuestas del Estado frente a los problemas concretos de la gente y, a largo plazo, encontrar en el interior las soluciones que la provincia no pudo localizar internamente.
El Plan de Regionalización - impulsado por el gobernador Daniel Scioli -es una respuesta a los desafíos que impone hoy la provincia de Buenos Aires, ya que el crecimiento económico y demográfico que tuvo lugar durante décadas no se expresó en una adaptación adecuada de las instituciones administrativas, diseñadas en el siglo XIX para una provincia con escasa población y de signo rural.
“Hoy el distrito concentra el 40% de la población del país y su conurbano representa uno de los diez mayores aglomerados urbanos del mundo; esta iniciativa permitirá la agrupación de municipios de características y zonas afines en regiones y los dotará de la autonomía que hoy no tienen para permitir la agilidad en las acciones de gobierno que la gente nos está reclamando”, consideró Montoya, al mismo tiempo que puntualizó que el objetivo es permitir la expansión del interior provincial, corregir las asimetrías sociales que se producen en cuanto al acceso a servicios básicos y descomprimir las áreas más densamente pobladas.
De acuerdo a lo que explicó Montoya, el gobernador Daniel Scioli envió en marzo a la Legislatura bonaerense la ley marco para la regionalización de la provincia de Buenos Aires. “La propuesta fomenta la asociatividad entre municipios mediante la conformación de 12 regiones”, agregó para continuar apuntando que el objetivo central es propiciar la radicación de industrias de alto valor agregado, “buscando el despegue productivo del interior”.
“Esta es una política de cambio y, como tal, implica que haya una desconcentración del aparato provincial hacia las regiones, el otorgamiento de mayores competencias a las provincias y el establecimiento de regiones metropolitanas para encontrar soluciones para las áreas”, indicó al respecto Montoya, al mismo tiempo que sostuvo que esta modificación sustancial se encuentra emplazada sobre tres pilares fundamentales que son: la incorporación de la tecnología en el Estado, la reforma de los trámites administrativos en la provincia y el fortalecimiento de la capacidad estratégica del Estado central.
De acuerdo a lo que consideraron para la elaboración de este plan, la “mirada regional” que se podrá empezar a tener tendrá en cuenta las particularidades socioeconómicas, históricas y culturales de cada zona, permitiendo pensar en estrategias adecuadas para cada lugar. Esto favorecerá las oportunidades laborales, educativas y los incentivos para la retención de la población local que en muchos pueblos y ciudades pequeñas sigue emigrando a centros urbanos sí como el proceso inverso: la radicación de los trabajadores lejos del Conurbano. El Plan de Regionalización les otorga una mayor autonomía a los municipios, ya que los sitúa como ámbitos privilegiados para la detección de las necesidades y demandas de los ciudadanos. Si bien la reforma de la Constitución Nacional de 1994 establece las autonomías municipales, la Constitución Provincial no se reformó para adecuarse y no permite esta autonomía.
“Las regiones fortalecerán a los municipios y ambos serán las herramientas clave para articular y mediar entre el Estado y los requerimientos de la gente, acortando así la distancia (metafórica, pero también física) entre los problemas y las soluciones”, indicó Montoya, quien también agregó que, en ese sentido, cada región ejecutará los planes y programas que determinen las políticas provinciales, “por lo que se prevé una adecuación de las estructuras administrativas de los ministerios y organismos provinciales a la nueva institucionalidad”.
“La provincia de Buenos Aires es la primera en avanzar en un proceso de regionalización”, concluyó el ex titular de la Agencia de Recaudación de Buenos Aires (Arba).


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