La medida se sintió ayer en la recolección de residuos, tampoco hubo distribución de bebidas y combustibles. El paro de 24 horas cumplido ayer por el gremio de camioneros tuvo un alto acatamiento en Jujuy.
El plan de lucha llevado a cabo en la víspera respondió a una nueva embestida de Moyano contra el Gobierno nacional. El impuesto a las ganancias viene siendo para el gremio de camioneros uno de los principales reclamos de los últimos tiempos y el motivo central de los permanentes cruces con la Presidente Cristina Fernández de Kirchner y los funcionarios de su entorno.
Si bien no hubo piquetes ni bloqueos de los accesos al centro capitalino, como sucedió ayer en varios puntos de país y en Capital Federal, donde el epicentro fue la Plaza de Mayo, donde pasado el mediodía hubo un acto que encabezó Moyano, la medida impactó en varios rubros que abarca camioneros. En San Salvador de Jujuy el paro se hizo visible en las calles que se mostraron vacías de los vehículos de gran porte que prestan servicio en la recolección de residuos, la provisión de combustibles, la distribución de correos y en las transportadoras de caudales.
El delegado normalizador del gremio local, Jorge Rodríguez, aseguró que la medida de fuerza recogió el acatamiento rotundo de todos los trabajadores de la provincia que están bajo el convenio del Sindicato de Camioneros. “La adhesión en la provincia alcanzó un cien por ciento en las ramas relacionadas a caudales, aguas gaseosas, recolección de residuos, correos y combustibles”, dijo.
Cabe mencionar que el paro de actividades comenzó a las 0 de ayer y se extendió por 24 horas. El reclamo de los camioneros radica en la aplicación del impuesto a las ganancias en los salarios de todos los trabajadores del sector. El polémico tributo es para los sindicalistas un “impuesto al trabajo” y una retención injusta de los salarios obtenidos por la esforzada tarea que implica la actividad diaria del transporte.
El accionar gremial se desarrolló con total normalidad y sin que se registraran incidentes de ninguna naturaleza, según reportó el propio Rodríguez, quien reiteró que el impuesto a las ganancias es un impuesto que perjudica, a todas luces, la dignidad de los trabajadores asalariados.
“Esta huelga fue aceptada por el conjunto de afiliados y no afiliados al gremio de Camioneros, que entendieron que la medida sólo busca defender sus intereses y su dignidad”, apuntó.



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